Por su relevancia para la seguridad alimentaria del país, productores de varias cooperativas y entidades estatales han mostrado un creciente interés en los nuevos clones de boniato desarrollados en la finca Punta La Cueva, ubicada en la provincia de Cienfuegos, como resultado de un experimento científico con el respaldo de centros de investigación y universidades.
El estudio, centrado en la obtención de réplicas de esa vianda en las variantes B-20, B-30 y B-60 —esta última con mejor adaptación a las condiciones climáticas y edáficas del territorio— ha concitado la atención del sector agropecuario cubano. Hasta el momento, los prototipos evaluados del uno al siete arrojan resultados superiores en las versiones cuatro y seis, con rendimientos que sobrepasan las 25 toneladas por hectárea.
Emilio Bermúdez Cuellar, propietario de la finca Punta La Cueva, declaró en exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias que, tras la divulgación de un primer material periodístico sobre estos avances, agricultores de casi todas las provincias del país se han comunicado con él para garantizar la obtención de los clones y coordinar su traslado según disponibilidad de transporte y combustible.
“En menos de un mes —precisó Bermúdez Cuellar— llegaron varios productores a Punta La Cueva, en particular una representación del Ejército Juvenil del Trabajo (EJT), el cual prepara tres bancos de semillas y se encuentra entre los más adelantados en el cultivo de sus propias simientes”.
Agregó que, en áreas de la Faisanera, situadas en la serranía del municipio cienfueguero de Cumanayagua, el EJT ya ha establecido las primeras siembras de estas novedosas variedades. “Esto es lo esencial: multiplicar estos clones y, además, quienes acuden a la finca se apropian de la nueva tecnología aplicada”, subrayó el agricultor.
También se han sumado productores de Abreus, así como Jesús Sidrón, de la finca El Guayabal, perteneciente a la cooperativa de créditos y servicios Luis Pérez Lozano, en la cabecera provincial.
El proyecto es liderado por el máster en ciencias Alfredo Morales, del Instituto de Investigación de Viandas Tropicales, quien dirige el estudio para la reproducción del boniato, con el apoyo en la validación de especialistas de la Universidad de Cienfuegos (UCf). No menos valioso resulta el respaldo de la propia granja sureña, convertida en los últimos años en aula anexa de la UCf.
Entre las ventajas de las nuevas plantaciones sobresale su capacidad de desarrollar bulbos de más de 200 gramos en solo 120 días, con una calidad óptima para el consumo humano. Según pudo constatarse, esta batata muestra una elevada resistencia al Tetuán (Cylas formicarius Fab.), una de las plagas más extendidas en el país y causante de cuantiosas pérdidas en ese renglón viandero.
Las observaciones realizadas in situ por Bermúdez Cuellar le permitieron corroborar, además, que esta variedad soporta la sequía por más de diez días, manteniéndose lozana. Asimismo, confirmó que los cultivos no requieren fertilizantes químicos, pues demandan únicamente materia orgánica obtenida en esa finca agroecológica.
Los clones se entregan de forma gratuita a entidades y productores, con el propósito de contribuir al autoabastecimiento alimentario de la población.













