La madrugada de este domingo devolvió al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) un aporte vital desde la central termoeléctrica 10 de Octubre, enclavada en el municipio camagüeyano de Nuevitas.
La unidad seis, tras sortear contratiempos técnicos surgidos al cierre de una reparación hidráulica, logró reconectarse a la red con una entrega estable de 80 megavatios, cifra que se mantendrá como tope operativo debido a limitaciones en los sistemas de calentamiento de aire.
El proceso, que demandó una vigilancia minuciosa durante las pruebas de estanqueidad, no estuvo exento de obstáculos. Luego de reemplazar tres curvas dañadas en el registro del horno, los especialistas se toparon con una fisura en un tubo de agua —conocido en el argot industrial como mocheta— que obligó a extender los trabajos previstos para el viernes. No fue hasta pasada la medianoche que el bloque entró en línea, según confirmó Roleisy Reyes Montero, jefa de turno de operaciones, quien destacó la estabilidad alcanzada tras un arranque favorable.
Los esfuerzos recayeron en brigadas de la Empresa de Mantenimiento a Centrales Eléctricas, que desde el lunes anterior trabajaron contrarreloj para subsanar las averías. Yenier Ceballos Quesada, especialista principal del grupo de Gestión de Mantenimiento, explicó que las intervenciones incluyeron pruebas hidráulicas reiteradas y el restablecimiento del aislamiento del horno, acciones que culminaron con la sincronización exitosa.
Mientras, la unidad cinco de la propia termoeléctrica permanece en un mantenimiento parcial ampliado, enfocado en la turbina y el generador, componentes que no recibían una atención de esta magnitud desde 2012. La meta: elevar su rendimiento y asegurar una operación más eficiente en el futuro cercano.













