La movilidad eléctrica continúa su imparable ascenso a escala global, pese a un contexto económico incierto, tensiones geopolíticas y comportamientos desiguales en los principales mercados. Así lo confirma el más reciente informe Global EV Outlook 2026, presentado por la Agencia Internacional de Energía (AIE), que proyecta un nuevo récord para el cierre del presente año.
Según el documento, las ventas mundiales de automóviles eléctricos alcanzarán los 23 millones de unidades en 2026, cifra que representará el 28% del total de automóviles comercializados en el planeta. Esta proyección ratifica la tendencia ascendente de un sector que ya en 2025 superó los 20 millones de unidades vendidas, lo que significó un incremento del 20% respecto al año anterior.
Como resultado de ese comportamiento, uno de cada cuatro automóviles nuevos vendidos en todo el mundo durante 2025 fue eléctrico, según reflejó el portal especializado Down to Earth. Esta proporción evidencia la velocidad con que se transforma la industria automotriz mundial, cada vez más inclinada hacia tecnologías de cero emisiones.
El informe de la AIE subraya que alrededor de 40 países registraron ya que los vehículos eléctricos representan al menos el 10% de todas las ventas de automóviles nuevos, un umbral que los expertos consideran clave para la masificación de esta tecnología y la consecuente reducción de la huella de carbono del sector transporte.
En el caso de Europa, las ventas de vehículos eléctricos aumentaron más del 30% durante 2025, hasta alcanzar los 4.2 millones de unidades. Esta cifra representó el 28% de las ventas totales de automóviles nuevos en el continente, y el propio análisis adelanta que uno de cada tres coches vendidos este año en territorio europeo será eléctrico.
El documento destaca asimismo el papel dominante que desempeña China en la fabricación global de vehículos de este tipo. Los fabricantes del país asiático suministraron cerca del 60% de los automóviles eléctricos vendidos en todo el mundo, lo que confirma su liderazgo indiscutible en una industria considerada estratégica para la transición energética.
En contraste, los fabricantes europeos y norteamericanos representaron cada uno aproximadamente el 15% de las ventas mundiales, una proporción que evidencia la distancia existente con la potencia asiática, aunque también el peso relevante de ambas regiones en el concierto internacional de la movilidad sostenible.
La situación en mercados emergentes muestra realidades diversas pero igualmente promisorias. En la India, la adopción de vehículos eléctricos sigue siendo modesta, aunque con claros signos de aceleración. Las ventas aumentaron un 75% interanual en 2025, para alcanzar unas 165 000 unidades, lo que representa cerca del cuatro por ciento de las ventas totales de automóviles en ese país.
El continente africano, por su parte, mantiene un mercado de vehículos eléctricos todavía reducido, pero en constante expansión. Según el reporte, las ventas pasaron de aproximadamente 4 000 unidades en 2023 a casi 25 000 en 2025. Egipto, Marruecos y Sudáfrica concentraron en conjunto cerca del 70% de las ventas regionales, mientras naciones como Etiopía, Mauricio, Rwanda y Nigeria también registraron progresos notables en este campo.
No obstante el panorama positivo a largo plazo, el informe advierte sobre una desaceleración en el primer trimestre de 2026. Las ventas globales de vehículos eléctricos cayeron alrededor del 8.0 por ciento interanual entre enero y marzo, totalizando 3.9 millones de unidades. Esta contracción obedece, principalmente, a la debilidad de la demanda en los dos mayores mercados del mundo: China y Estados Unidos.
A pesar de ese tropiezo coyuntural, la AIE identifica varios factores que continúan impulsando la transición hacia la movilidad eléctrica. Entre ellos sobresalen la caída sostenida de los precios de las baterías, la rápida expansión de la infraestructura de carga, la permanencia de políticas gubernamentales de apoyo al sector y los elevados precios de los combustibles fósiles, que tornan cada vez más atractiva la opción eléctrica.
Un dato elocuente en ese sentido es el crecimiento de los puntos de carga públicos a nivel global. Solamente en 2025 se agregaron casi 1.8 millones de nuevas estaciones de recarga, lo que elevó el total mundial a más de siete millones de instalaciones disponibles para los usuarios de vehículos eléctricos, una base que seguirá expandiéndose en los próximos años.













