En un acto que refleja la profundidad de los lazos de hermandad y la solidaridad inquebrantable del pueblo y gobierno de los Estados Unidos Mexicanos con la Revolución Cubana, quedó formalmente inaugurada la segunda fase del ambicioso proyecto Sembrando Vida, en el municipio de San Luis, provincia de Santiago de Cuba.
La iniciativa, que ya comienza a trasformar la realidad productiva de la zona, beneficiará de manera directa a más de 15 000 campesinos y tiene previsto su expansión hacia otros seis territorios de la Isla, como muestra tangible de la cooperación internacionalista.
La puesta en marcha de esta nueva etapa ocurre en una feliz coincidencia histórica, al conmemorarse el aniversario 67 de la firma de la Primera Ley de Reforma Agraria, suscrita por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en los predios de la entonces hoy Monumental Plaza de la Revolución Antonio Maceo, de esta ciudad.
Sembrando Vida se erige así como una respuesta efectiva a los esfuerzos del Estado cubano por alcanzar la anhelada soberanía alimentaria, elevar las condiciones de vida en las comunidades rurales y reverdecer el campo, al tiempo que se consolida como una concreción más de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID), entidad rectora del proyecto.
Durante el acto de lanzamiento, que estuvo encabezado por el vice primer ministro y titular del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga; el Embajador de México en Cuba, Miguel Díaz Reynoso; y la directora ejecutiva de AMEXCID, Alejandra del Moral Vela, quedó evidenciado que esta iniciativa constituye un ejemplo paradigmático de cómo la cooperación internacional solidaria puede traducirse en resultados tangibles y sostenibles en el tiempo: incremento de las producciones agrícolas, fortalecimiento de la seguridad alimentaria y un impacto dinamizador en la economía local, con la creación de empleos y la formación de capacidades en el campesinado.
En el contexto de la ceremonia, las voces autorizadas denunciaron que este empeño se desarrolla bajo un entorno hostil, signado por el recrudecimiento del criminal bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de Estados Unidos, sumado a recientes medidas de persecución energética y las permanentes amenazas de intervención militar que pretenden asfixiar a la nación caribeña.
Sin embargo, frente a ese escenario adverso, los intervinientes subrayaron que Cuba se mantiene firme como un país de paz, que cuenta con el merecido reconocimiento y el respaldo invaluable de gobiernos progresistas y pueblos hermanos.
En este sentido, México ratificó una vez más su principio histórico de nunca abandonar a la Isla, reafirmando que la solidaridad y la hermandad entre las naciones latinoamericanas y caribeñas son más poderosas que cualquier adversidad o bloqueo.













