Una alternativa de movilidad sostenible que sortea la dependencia de las divisas comienza a abrirse paso en Villa Clara de la mano de Talleres Albe, una mipyme con sede en esta ciudad que impulsa la comercialización de vehículos eléctricos e híbridos mediante un esquema de pago íntegramente en moneda nacional.
La propuesta emerge en un escenario económico nacional complejo, marcado por restricciones financieras y la dificultad de acceso a mercados internacionales.
Alberto Yera Lugo, líder de la entidad, declaró a la ACN que el objetivo inmediato es brindar solución a una necesidad acuciante del tejido productivo cubano; hoy las empresas no tienen capacidad de pago en el exterior, y requieren, incluso las estatales, de ese pago para la comercialización de vehículos, por eso apuestan por un modelo que elimine intermediarios y agentes externos.
La estrategia diseñada por Talleres Albe se sustenta en una articulación directa con el Gobierno para la constitución de una empresa mixta con la industria nacional, concebida como un encadenamiento que cierra el ciclo desde la importación hasta la entrega final al cliente.
De conjunto con el Gobierno en la creación de una empresa mixta con la industria nacional, la mipyme importaría las partes y piezas, mientras que la producción cooperada con la fábrica permitiría el ensamblaje y la certificación, detalló.
Este entramado productivo busca eliminar las barreras que históricamente han limitado el acceso a medios de transporte modernos, al tiempo que fomenta la soberanía tecnológica a partir de capacidades instaladas en el territorio. Así, agregó, cualquier empresa o persona natural podría acceder a un vehículo eléctrico o híbrido pagando íntegramente en moneda nacional mediante los canales electrónicos cubanos.
La materialización del proyecto ha contado con un aliado estratégico imprescindible, sin el cual no hubiera sido posible avanzar en las diferentes fases del proceso.
La empresa Solimport Automotriz, una mipyme estatal perteneciente a SASA, ha sido clave para hacer posible la consignación de estos vehículos; sin ese respaldo, el crecimiento, el proceso de entrega, ensamble y comercialización no habría sido posible, destacó.
Más allá de la proyección comercial y la apuesta por un parque automotor menos contaminante, el emprendimiento ha tejido un vínculo estrecho con las comunidades y las instituciones públicas de la provincia, a partir de un encargo social que ya acumula acciones concretas de alto impacto humano.
Entre las huellas más visibles figuran la reparación de la sala de ortopedia en el Hospital Provincial Clínico Quirúrgico Universitario Arnaldo Milián Castro, la entrega de diez triciclos eléctricos para trasladar a pacientes de hemodiálisis y dos motorinas eléctricas para la movilidad del personal gubernamental.
Esa vocación solidaria se refleja también en la gestión cotidiana de los recursos, donde la lógica del reaprovechamiento permite minimizar desperdicios y generar beneficios colaterales para otros sectores.
Desde Talleres Albe, Lázaro Fidel Hernández Hernández, trabajador de la entidad, señaló que también practican un reciclaje integral en que el cartón y el nylon vuelven como materia prima, y las cajas de madera que protegen las motos importadas se donan a la fábrica de ataúdes.
La iniciativa, surgida y consolidada en un contexto marcado por la asfixia financiera que imponen las sanciones externas, se mantiene fiel a sus principios fundacionales y no renuncia a su vocación de servicio público.
A pesar del recrudecimiento de las medidas de la administración Trump, que ha traído consigo múltiples limitaciones para el país, proyectos como este continúan apostando por el desarrollo desde lo local y parte de las utilidades obtenidas del proceso productivo se destina a escuelas y hospitales.
La experiencia de Villa Clara evidencia que, incluso en medio de la crisis, es posible construir alternativas viables y solidarias desde el territorio, articulando esfuerzos con las nuevas formas de gestión económica, el gobierno, la industria nacional y otras entidades estatales para sortear las limitaciones impuestas por el bloqueo.
Talleres Albe demuestra así que la innovación, el encadenamiento productivo y el compromiso social pueden converger en un modelo de negocio que prioriza el desarrollo inclusivo y la movilidad limpia sin renunciar a la vocación de servicio público que distingue a los actores económicos comprometidos con el proyecto social cubano.













