Ante las crecientes quejas populares sobre la negativa de ciertos negocios privados a aceptar monedas y billetes de uno, tres, cinco, diez y veinte pesos cubanos (CUP), el Banco de Crédito y Comercio (Bandec) en Ciego de Ávila emitió un comunicado de alcance nacional que zanja cualquier duda sobre la plena vigencia de esos medios de pago dentro del territorio insular.
El texto, difundido a través del perfil oficial de la entidad en la red social Facebook, enfatiza que la única institución con facultades para establecer normas vinculadas con la circulación monetaria en el país es el Banco Central de Cuba (BCC). En consecuencia, la institución bancaria subrayó que todas las denominaciones señaladas conservan su poder liberatorio ilimitado, es decir, mantienen su obligatoriedad de ser aceptadas como forma de cancelación de bienes y servicios en cualquier transacción comercial que se realice en suelo cubano.
El comunicado es enfático al recordar que ningún actor económico —ya sea estatal, privado o mixto, sin importar su régimen de gestión— puede erigirse en árbitro para definir qué billetes o monedas recibe o desestima, pues tal proceder vulnera abiertamente las disposiciones legales que rigen la actividad mercantil y la protección de los derechos de los consumidores. La nota insiste en que la selectividad en la aceptación de efectivo no solo carece de sustento jurídico, sino que atenta contra los principios de equidad y transparencia que deben prevalecer en las relaciones de intercambio.
Asimismo, Bandec lanzó una advertencia clara: quienes incurran en estas prácticas arbitrarias se exponen a la aplicación de medidas administrativas y acciones legales por parte de los órganos fiscalizadores y de control, en correspondencia con lo estipulado en la legislación vigente.
La institución hizo hincapié en que las autoridades competentes ya han sido notificadas y procederán a actuar contra aquellos infractores que persistan en esa conducta.
En un llamado a la responsabilidad social y la disciplina económica, el banco subrayó que el rechazo a las monedas fraccionarias y billetes de menor cuantía impacta de manera desproporcionada a los sectores más desprotegidos de la sociedad, como pensionados, jubilados y trabajadores de bajos ingresos, que suelen manejar estas denominaciones en sus compras cotidianas. Esta práctica, además de lesionar la economía familiar, genera un clima de descontento e incertidumbre entre la población, que ve limitada su capacidad de consumo en medio de las actuales transformaciones económicas del país.
Con esta comunicación, Bandec no solo reafirma el marco normativo que garantiza la confianza en el sistema monetario cubano, sino que también insta a todos los actores económicos a obrar con apego a la ley, en aras de preservar la estabilidad y la justicia en las operaciones comerciales diarias.













