El plan piloto que utiliza el servicio de Caja Extra para acercar el pago a jubilados y pensionados, apoyándose en nuevos actores económicos, centros comerciales y Proyectos de Desarrollo Local, empieza a consolidarse en varios territorios de la capital.
La estrategia no solo está generando reacciones positivas entre los adultos mayores que reciben su dinero con mayor comodidad, sino también entre quienes ejecutan el programa en las comunidades, que lo perciben como una labor de alto impacto humano, destacó el Banco Central de Cuba a través de su página web.
Una de las entidades pioneras en asumir esta tarea fue la Mipyme MEC S.U.R.L., ubicada en el municipio de Playa. El proyecto está liderado por el Banco Central de Cuba (BCC) y cuenta con la participación coordinada del Banco Metropolitano (BANMET), el Gobierno de La Habana, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y el Instituto Nacional de Seguridad Social (INASS).
Ernesto Morejón Prendes, responsable de la mencionada empresa, explicó los detalles iniciales de la experiencia y las razones que llevaron a su equipo a sumarse de inmediato a la convocatoria. El directivo destacó que la decisión estuvo motivada por el valor social que percibió en la medida y su utilidad concreta dentro del contexto financiero actual del país.
Sobre el origen de esta colaboración, Morejón Prendes recordó que la idea surgió durante un intercambio con el director de la ONAT en su municipio, en un encuentro celebrado en la sede del Partido Comunista de Cuba.
“(…) en ese momento se nos informó sobre este proyecto piloto, en lo cual nuestra empresa comenzó a trabajar automáticamente”.
Para poner en marcha el operativo, la empresa diseñó una logística interna específica para esta tarea altruista. “La fórmula organizativa, por nuestra parte, consistió en designar cuatro grupos de trabajo divididos por zonas, en dependencia de los jubilados que solicitamos, que fueron 300, de los cuales en esta primera etapa nos asignaron 150”, detalló el directivo.

El proceso implicó una gestión administrativa rigurosa para garantizar que cada pensionado recibiera correctamente su dinero. “Se elaboraron nóminas de pago y se llenaron con nombres, No. de carnet y direcciones. Esta primera operación fue monitoreada por la dirección de la empresa. Una vez terminada cada sesión de trabajo hacíamos una conciliación con el banco, para que este último diera por implementado cada pago”, agregó.
Percepción de los involucrados: asombro y satisfacción
Morejón Prendes también compartió las impresiones que dejó la jornada tanto en el personal de la Mipyme como en los beneficiarios. Según su testimonio, la vivencia resultó reveladora para los trabajadores que participaron en la distribución.
“Para nosotros como empresa fue un trabajo muy humano, pero al mismo tiempo con un nivel de responsabilidad y convicción para que la entrega se hiciera de forma rápida”.
El ambiente durante los recorridos, de acuerdo con el directivo, estuvo marcado por una mezcla de emociones entre los jóvenes y adultos que asumieron el encargo. “Los muchachos manifestaron sentimientos diversos, pero sobresalió en ellos el altruismo, que era la base de este proceso iniciado con el apoyo del PCC y el Gobierno de La Habana. Eso se les trasladó, tanto a la empresa como a los que fueron destinados para esta noble tarea y he ahí el resultado”.
Del lado de quienes recibían su pensión a domicilio o en puntos cercanos, el sentir fue unánime. “Por parte de los jubilados, predominó el asombro y el agradecimiento ante la buena iniciativa. La mayoría manifestó interés en que la estrategia perdure”.
Para Morejón Prendes, la actividad sirvió también como un ejercicio de empatía y comprensión de una realidad cotidiana para este sector poblacional. “Con respecto a los participantes, fue un ejercicio también para entender de manera cercana lo que sienten esos abuelos y abuelas al cobrar su jubilación y la importancia de facilitarles lograrlo en su condición”.
Llamado a sumar más voluntades
El directivo de MEC S.U.R.L. considera que esta iniciativa puede escalarse significativamente si más gestores económicos conocen los detalles de su implementación. En su opinión, la clave está en compatibilizar la ayuda con el funcionamiento habitual de los negocios.
“Creo que todos los actores económicos, desde su capacidad, pueden aportar a esta noble iniciativa. De ahí el valor de que conozcan la experiencia y también la forma de organizarse, para que no interfiera con sus actividades económicas diarias”.
Finalmente, Morejón Prendes subrayó el componente de crecimiento personal y comunitario que implica sumarse a este esfuerzo. “Esta es una tarea de altruismo; para engrandecer el alma. Cada cual se dará cuenta una vez que comience a aportar a este sector de la población, el cual debe tener prioridad dentro de nuestra sociedad”.
El empresario también reconoció el papel que ya vienen desempeñando numerosos emprendimientos privados y cooperativas en el apoyo a la población. “Conozco de muchos actores económicos no estatales que ayudan a sectores de la población e instituciones, lo cuales, incluyéndose en esta iniciativa, en un corto plazo obtendrán un resultado muy positivo dentro de la sociedad, los jubilados, los bancos y sus propios negocios”.













