Bancarización en puntos suspensivos

Entro a comprar algo simple —lo cotidiano, lo que uno asume que ya no debería ser un problema pagar— y en el momento de cerrar la operación saco el teléfono con la naturalidad de quien ha interiorizado el discurso de la bancarización, de los pagos electrónicos, de la “modernización” del sistema financiero. Abro la aplicación, intento transferir… y entonces empieza el recorrido conocido: “no hay sistema”, “ahora mismo no pasa”, “solo efectivo”, o la frase más inquietante de todas, dicha casi en voz baja, como si fuera parte normal del procedimiento: “si es transferencia, es con recargo”.

La bancarización que no termina de arrancar

“No aceptamos transferencias”. Tres palabras que resumen, como ninguna otra, la brecha abismal entre el papel y la realidad. Quien pedalea kilómetros bajo el sol para comprar una bolsa de arroz no lo hace porque falte en los estantes, sino porque busca desesperadamente un lugar donde acepten el dinero electrónico, que es la única forma que tenemos muchos de pagar.

Habilitan canales de denuncia ante negativa de aceptación de transferencias en comercios

Las estafas en línea, aunque a menudo parecen dirigidas a los más ingenuos, pueden infiltrarse en cualquier hogar y presentarse bajo diversas formas. Foto: Osval/Escambray.

El Ministerio de Economía y Planificación (MEP) reiteró desde su perfil institucional en Facebook que los actores económicos están obligados por ley a aceptar transferencias bancarias como forma de pago, en cumplimiento de las disposiciones vigentes del Banco Central de Cuba, en el marco del proceso de bancarización que impulsa el país para fortalecer el control fiscal y la transparencia de las operaciones comerciales.