En un paso significativo hacia la estabilización y profundización de los vínculos bilaterales, los principales resultados del diálogo comercial entre China y Estados Unidos —que incluyen acuerdos en materia agrícola, la compra de aeronaves y la reducción de aranceles— fueron presentados hoy ante la opinión pública como hitos centrales de las recientes negociaciones.
Un comunicado oficial del Ministerio de Comercio chino detalló que los mandatarios de ambas naciones sostuvieron en Pekín conversaciones de alto nivel sobre temas económicos y comerciales, en el marco de las cuales ofrecieron una orientación estratégica clara para el desarrollo de los vínculos bilaterales en ese ámbito, subrayando la importancia de una relación basada en el beneficio mutuo.
La misma fuente oficial indicó que, como preparación para el encuentro presidencial, el pasado 13 de mayo los equipos económicos y comerciales de China y Estados Unidos realizaron consultas previas en Corea del Sur, un gesto que refleja la voluntad de ambas partes de allanar el camino hacia consensos sustantivos.
Según el comunicado, durante dichas interacciones las dos partes mantuvieron intercambios que fueron calificados como “francos, profundos y constructivos” , desarrollados bajo los principios rectores de respeto mutuo, coexistencia pacífica y cooperación de beneficio compartido, principios que han sido una constante en la política exterior china.
El ministerio chino afirmó que, como resultado de este clima de diálogo, los dos países acordaron continuar con la implementación de los resultados alcanzados en negociaciones previas, y lograron consensos positivos en lo relativo a disposiciones arancelarias, un punto que históricamente ha sido motivo de fricción.
En un movimiento destinado a institucionalizar la comunicación, China y Estados Unidos también decidieron crear un Consejo de Comercio y un Consejo de Inversiones, mecanismos que tendrán como objetivo abordar de manera sistemática las preocupaciones mutuas en esos sectores estratégicos.
De acuerdo con la fuente oficial, las partes discutirán a través del Consejo de Comercio una serie de temas vinculados con reducciones arancelarias, y en este contexto acordaron en principio disminuir las tarifas sobre productos de interés equivalente para ambas economías, lo que representa un avance palpable hacia un comercio más equilibrado.
Asimismo, se señaló que ambos países impulsarán la eliminación o solución sustancial de barreras no arancelarias y problemas de acceso al mercado para algunos productos agrícolas, un sector clave en la relación bilateral. En este sentido, Estados Unidos promoverá soluciones relacionadas con preocupaciones chinas sobre productos lácteos, retenciones automáticas de productos acuáticos, exportación de bonsáis con sustrato y el reconocimiento de zonas libres de gripe aviar en la provincia de Shandong, apuntó la fuente.
Por su parte, China trabajará para resolver inquietudes estadounidenses sobre el registro de instalaciones de carne vacuna y las exportaciones de carne avícola de determinados estados hacia el mercado chino, en un ejercicio de reciprocidad y equilibrio.
Las dos partes también acordaron impulsar el comercio bilateral, incluido el de productos agrícolas, mediante reducciones arancelarias recíprocas en determinados bienes, lo que se espera dinamice los flujos comerciales.
El portavoz añadió que, en un avance concreto, China y Estados Unidos alcanzaron arreglos sobre la compra china de aviones estadounidenses y sobre las garantías de suministro al gigante asiático de motores y piezas aeronáuticas, un sector de alta tecnología que simboliza la interdependencia productiva.
La fuente precisó que ambas partes continúan negociando los detalles específicos de los acuerdos y reiteró que los equipos económicos seguirán trabajando para concretar e implementar los consensos alcanzados, en un proceso que se prevé continuo y dinámico.
Cabe destacar que el programa del mandatario republicano en esta ocasión estuvo enfocado en estabilizar los lazos bilaterales, mejorar la confianza mutua y abrir nuevas posibilidades a la cooperación económica, en línea con una visión pragmática de las relaciones internacionales.
Los dos líderes acordaron impulsar una relación estratégica estable y constructiva entre China y Estados Unidos durante los próximos tres años y más, un horizonte temporal que refleja la aspiración de trascender los vaivenes coyunturales.
Finalmente, Donald Trump adelantó que se han hecho grandes acuerdos comerciales en beneficio de las dos naciones y previamente dijo en una entrevista que China accedió a comprar soja, aviones Boeing y petróleo de Estados Unidos, confirmando así la amplitud de los entendimientos alcanzados.













