El precio del petróleo ruso ha alcanzado su valor máximo desde el año 2023, en un contexto marcado por el conflicto en torno a Irán y las interrupciones en el suministro a través del estratégico estrecho de Ormuz, informó Bloomberg.
De acuerdo con la fuente estadounidense, la demanda del crudo ruso se ha incrementado drásticamente en las últimas semanas, lo que ha impulsado el costo de la variedad Urals. En el mes de mayo, el barril de esta referencia se cotizó a 94.87 dólares, cifra que no se registraba desde hace más de dos años.
El estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo consumido a nivel mundial, ha visto afectada su operatividad habitual debido a las crecientes tensiones militares y diplomáticas en la región, lo que ha desviado la demanda hacia otras fuentes de suministro, entre ellas la rusa.
Como resultado de esta coyuntura, los ingresos fiscales de la Federación de Rusia, denominados en rublos, han experimentado un aumento del 60 por ciento en comparación con el mismo período del año anterior, según los datos reportados.
Los analistas consultados por Bloomberg señalan que el encarecimiento del Urals representa un alivio temporal para las arcas rusas, en medio de las sanciones internacionales y los topes de precio impuestos por el Grupo de los Siete (G7) y sus aliados. No obstante, advierten que la volatilidad geopolítica en Oriente Próximo continúa siendo un factor determinante en la evolución del mercado energético global.













