El vice primer ministro y titular del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, alertó este miércoles sobre la intención de Estados Unidos de imponerle a Cuba una dependencia económica forzosa, en detrimento de los socios y firmas foráneas que tradicionalmente han contribuido al desarrollo de la Isla, durante su intervención en la Asamblea General de la Cámara de Comercio de la República de Cuba, celebrada en el Hotel Nacional.
El alto funcionario señaló que, mientras muchas navieras y aerolíneas extranjeras dejan de tocar puertos cubanos o de volar a La Habana, compañías estadounidenses mantienen sus frecuencias regulares a territorio cubano sin temor a sanciones, lo que evidencia una estrategia dirigida a arrastrar al país hacia un comercio en una sola dirección, sujeto a autorizaciones administrativas por sectores, productos y empresas, con condiciones financieras muy rígidas y desfavorables.
Pérez-Oliva Fraga recordó que Cuba no puede exportar a Estados Unidos productos como níquel, tabaco, ron y biofarmacéuticos, que constituirían un mercado natural para la nación norteamericana, ni tampoco pueden viajar turistas estadounidenses a la Isla, lo que significaría una importante contribución a los ingresos externos y al desarrollo del país. “Es un comercio al que se nos arrastra de manera forzosa, en detrimento y bajo amenaza a nuestros socios tradicionales, y es un comercio desigual”, afirmó.
Ante ese reto, el vice primer ministro subrayó que el camino del desarrollo económico y social depende exclusivamente de los cubanos, aunque se promueva la solidaridad de países amigos. “Nadie va a venir acá a hacer lo que nos toca hacer a nosotros”, enfatizó, al tiempo que insistió en que los problemas deben resolverse preservando la soberanía, la independencia, la autodeterminación y el sistema social, pero para ello la economía tiene que funcionar.
Pérez-Oliva Fraga advirtió que se impone romper muchos tabúes y que las nuevas medidas económicas llegaron para quedarse, lo cual transita por recuperar la confianza de los empresarios extranjeros, “muy importante porque ha estado humillada por errores, por políticas que se han impuesto más allá de lo que dicen las normas jurídicas, por incumplimientos financieros a partir del efecto que ha tenido el bloqueo estadounidense”. También alertó sobre la urgencia de transformar el sistema bancario para alcanzar esa confianza y la conexión entre los actores económicos.
En la Asamblea General de Asociados, Antonio Luis Carricarte, presidente de la Cámara de Comercio, expuso los resultados del 2025 y las perspectivas, y señaló como prioridades el acompañamiento a empresas estatales, mipymes y cooperativas en la implementación de las transformaciones económicas y sociales aprobadas por el Parlamento. Tanto Carricarte como varios asociados coincidieron en la necesidad de fortalecer los clústers y grupos de trabajo sectoriales para ofrecer preparación y consolidar alianzas entre la membresía.













