Usufructuarios granmenses, ejemplo de resistencia y producción ganadera pese al bloqueo

En la provincia de Granma, la voluntad y el esfuerzo de los usufructuarios de la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Anselmo Aldana, vinculados a la Empresa Agropecuaria Bayamo, se erigen como un ejemplo fehaciente de cuanto se realiza en el sector ganadero para sostener y aumentar la producción de alimentos, a pesar de las complejas condiciones impuestas por el recrudecido bloqueo económico, comercial y financiero del gobierno de Estados Unidos.

Desde la finca El Guayabal, enclavada en el sitio conocido por La Pedrera, donde Dani Velázquez Machado, usufructuario de cinco caballerías de tierra, explicó los pormenores de su sistema productivo.

Velázquez Machado desarrolla su actividad agropecuaria con animales de la raza Siboney y cierto mestizaje con Cebú, estrategia dirigida fundamentalmente a buscar una mayor resistencia a los prolongados períodos de sequía que afectan a la región.

Ante las dificultades de aseguramiento de insumos y recursos, derivadas de la hostil política exterior de Washington, el ganadero labora con el propósito de recuperar los 50 mil litros de leche anuales que llegó a registrar en años anteriores. Para ello, explicó que se requiere un manejo adecuado de la masa ganadera y el suministro de alimentos a partir del fomento de plantas proteicas. En el presente año, sus proyecciones apuntan a alcanzar unos 34 mil litros.

El usufructuario cuenta con la fuerza de trabajo suficiente para acometer estas tareas, compuesta por obreros con contratos diarios y otros fijos, dedicados al ordeño, el manejo de los animales y su vigilancia.

“Yo pienso que para lograr favorables resultados, lo primero es tener una buena infraestructura que incluya un balance alimentario sostenible”, subrayó Velázquez Machado. Narró asimismo que desde el 16 de diciembre de 2005 explota en usufructo esta área, que en sus inicios resultó bastante compleja debido a la profusión de marabú que lo copaba todo, el cual hubo que desbrozar con pico y machete.

“Y mire cómo está hoy”, sentenció. Subrayó además que, “si se labora con la disciplina que requiere la ganadería, no habrá problema para producir otros alimentos como la yuca, el plátano y los frutales, además de levantar la masa porcina y ovina, en una etapa de recuperación con los módulos pecuarios”.

Por otra parte, el periplo incluyó la finca San Francisco, situada en la barriada de Boquerón, donde Jorge Luis Machinis incursiona en la genética animal con las razas caprinas Nubia y Boer. Con una extensión similar de tierra recibida en usufructo, también dedicada a la ganadería lechera, Machinis mantiene actualmente 18 vacas en ordeño, las cuales promedian cinco litros diarios.

Su producción se destina a la venta a la Industria Láctea, al aporte de alimento para niños hospitalizados en el Hospital Pediátrico General Milanés, en la Ciudad Monumento, y al suministro de carne ovina para los hogares maternos. Asimismo, garantiza la alimentación animal mediante el fomento del cultivo de la caña de azúcar y otras plantaciones con variedades de alto contenido proteico.

Igualmente, en la finca El Paraíso, Daniel Muñoz Valle, sostiene un convenio con la Empresa Agropecuaria Bayamo para la crianza y ceba de 50 búfalos, con el propósito de que alcancen los 450 kilogramos de peso para su posterior venta.

Allí posee dos caballerías, en las que crece el cultivo del arroz, sembrado sin paquete tecnológico, con el que ha logrado rendimientos promedio de tres toneladas. Muñoz Valdés explicó que pretende utilizar las áreas ya cosechadas para el pastoreo del ganado. Además, señaló que entrega para el proceso industrial alrededor de 50 litros de leche cada día y aporta al círculo infantil Mario Alarcón.

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