En un esfuerzo por rescatar la tradición frutícola de las zonas montañosas y fortalecer la soberanía alimentaria en territorios de difícil acceso, el Centro Experimental del Café de Villa Clara ha puesto en marcha un programa de rescate de semillas para la siembra en patios y parcelas de las comunidades del macizo montañoso central.
La iniciativa, que inició este año con 62 variedades en la comunidad de Jibacoa, ubicada en el municipio de Manicaragua, forma parte de las acciones para promover la producción de frutales endémicos en la región y constituye una prioridad dentro de las estrategias del Plan Turquino en el territorio villaclareño.
Como parte del programa, se han desarrollado talleres con productores de la serranía con el objetivo de promover la producción, el acopio y el procesamiento industrial de este rubro, lo que diversifica las fuentes de ingresos y alimentación en zonas de intrincada geografía donde la agricultura enfrenta significativos retos logísticos y climáticos.
En este empeño, la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) La Herradura, enclavada en la zona montañosa, cuenta con un vivero que posee más de mil 500 plantas en producción destinadas a suministrar a otras comunidades del macizo central.
Neisy Amalia Santos Silva, secretaria de la Comisión Provincial del Plan Turquino en Villa Clara, declaró a la ACN vía WhatsApp que la generalización de los resultados de las investigaciones sobre reproducción de plantas endémicas constituye una prioridad para las autoridades territoriales.
“Trabajamos para que los campesinos de la montaña tengan acceso a semillas de alta calidad que les permitan incrementar sus producciones y mejorar su calidad de vida”, aseguró la funcionaria, quien subrayó el impacto social de estas acciones en poblaciones tradicionalmente desfavorecidas.
Por su parte, René Bacallao Figueroa, coordinador de Programas y Objetivos del Gobierno Provincial, destacó la importancia de la ciencia aplicada en el desarrollo sostenible de la montaña. “El trabajo conjunto entre el Centro Experimental del Café, la Universidad Central y el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente está generando resultados concretos que benefician directamente a los productores”, señaló.
Esa colaboración interinstitucional ha permitido validar tecnologías para el establecimiento y manejo de plantaciones en condiciones de montaña, adaptadas a las características del suelo y el clima de la región. Asimismo, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) en el territorio ha realizado talleres de agroecología sobre conservación de suelos y mantiene una participación activa en las asambleas de campesinos para chequear los indicadores productivos, constató la ACN.
El programa de rescate de semillas incluye especies frutales autóctonas de la región central, adaptadas a las condiciones climáticas de la montaña. La iniciativa busca garantizar la soberanía alimentaria de las comunidades del Plan Turquino mediante el uso de variedades locales resistentes a plagas y enfermedades, una alternativa más sostenible frente a los embates del cambio climático.
Perteneciente al Instituto de Investigaciones del Café, el Centro Experimental de Villa Clara dispone de un laboratorio de biotecnología y viveros que producen anualmente miles de posturas, distribuidas gratuitamente entre los productores de la región central del país, consolidando así una experiencia que mira hacia el pasado frutícola de la zona con tecnología y ciencia del presente.













