Gas cayó al 21.8% de generación eléctrica mundial en 2025

Un nuevo informe del think tank energético Ember revela un cambio sísmico en la matriz eléctrica mundial, donde el gas natural comienza a ceder terreno frente a la embestida imparable de las renovables.

Según el análisis, basado en datos de 2025, el combustible fósil representó el 21.8% de la generación eléctrica global, una caída pronunciada frente al 23.9% registrado en 2020, lo que marca el inicio de un declive estructural que los expertos consideran irreversible.

Aunque en términos brutos la quema de gas para electricidad todavía aumentó en valores absolutos, su ritmo de expansión se ha desplomado. Entre 2021 y 2025, el crecimiento anual promedio se situó en un magro 1.6%, prácticamente la mitad del 2.9% observado entre 2016 y 2020. Pero la estadística más elocuente del documento es la comparación directa con la energía solar: en 2025, la generación global vía gas creció apenas 38 teravatios-hora (TWh), un insignificante 0.6%, mientras que la solar se disparó en 636 TWh, un incremento 17 veces superior.

“La energía solar por sí sola cubrió cerca del 75% del aumento de la demanda mundial de electricidad en 2025”, destacó Ember en su comunicado. “En contraste, el gas contribuyó con menos del 5%”. En los últimos cinco años, el informe subraya que el binomio solar-eólica ha sido el verdadero motor del sistema, atendiendo aproximadamente el 68% del crecimiento global de la demanda y reduciendo drásticamente la necesidad de nueva capacidad de generación a gas.

Las caídas más abruptas en el uso del gas se concentraron en economías avanzadas y algunas emergentes. Japón encabeza la lista con un desplome de 127 TWh, seguido por Reino Unido (-85 TWh), India (-69 TWh), España (-59 TWh) e Italia (-48 TWh). Brasil, por su parte, logró reducir la participación del gas en su matriz del 13.7% (máximo histórico en 2014) al 7.3% en 2025. Incluso China, pese a su voraz demanda eléctrica, mantuvo el gas congelado en un 3% de su generación total, equivalente a 334 TWh.

El estancamiento es igualmente evidente en el G7, bloque que concentró el 37% de la generación mundial a gas en 2025. En ese año, la producción eléctrica con este combustible en los países del grupo cayó en 50 TWh, pasando de 2.627 TWh a 2.577 TWh. Como resultado, la participación del gas en la mezcla eléctrica del G7 se contrajo del 34,3% en 2024 al 32,9% en 2025.

Los analistas consultados advierten que factores geopolíticos recientes, como los choques derivados del conflicto en Medio Oriente y las recurrentes interrupciones en las cadenas de suministro de gas natural licuado (GNL), solo han reforzado las percepciones de vulnerabilidad en torno al combustible. La volatilidad de los precios y la inseguridad energética que generan estos eventos han acelerado la búsqueda de alternativas más estables.

No obstante, el informe deja espacio para matices. Estados Unidos se perfila como la excepción dominante: entre 2015 y 2025, registró el mayor aumento absoluto mundial en generación a gas, añadiendo 474 TWh, lo que elevó la participación de este combustible en su matriz del 33% al 40%. A futuro, los especialistas anticipan un rol más modesto pero funcional para el gas, concibiéndolo como un recurso de equilibrio en sistemas eléctricos cada vez más dominados por fuentes renovables intermitentes.

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