La unidad empresarial de base La Paquita, enclavada en el municipio de Aguada de Pasajeros, Cienfuegos, ha logrado reducir hasta en un 50 por ciento los costos del procesamiento industrial del arroz en comparación con otras alternativas de molinado, un impacto significativo para los productores de una zona con tradición centenaria en el cultivo del cereal en Cuba.
Gerardo Rodríguez, trabajador de la entidad con 30 años de experiencia en el sector, explicó a la ACN que el secado de una carreta de arroz en instalaciones privadas puede alcanzar costos de entre 50 000 y 60 000 pesos, mientras que en La Paquita el servicio se ofrece por alrededor de 30 000 pesos. “Esa diferencia de precio resulta muy atractiva para los campesinos de la zona”, subrayó.
Rodríguez detalló que la instalación introdujo hace unos meses modificaciones técnicas que permiten secar el grano sin necesidad de introducirlo en la industria. Los volúmenes procesados regresan a la carreta tras el secado y luego pasan al molinado con un costo sensiblemente menor. Además, destacó que el arroz procesado en la unidad sale con mayor calidad gracias al uso de molinos de goma, que minimizan el daño al grano en comparación con otros equipos.
A pesar de los resultados positivos y la creciente aceptación entre los productores, Rodríguez reconoció que aún persiste cierta resistencia al cambio. No obstante, afirmó que no se han reportado pérdidas de arroz ni disminución del rendimiento, pues los volúmenes dentro del proceso industrial mantienen sus parámetros normales.
Por su parte, Jesús García Hernández, director de la unidad, precisó que La Paquita no solo procesa arroz, sino también maíz procedente de un proyecto mexicano desarrollado por las empresas agropecuarias Horquitas de Cienfuegos y Vladimir Ilich Lenin de Matanzas. Asimismo, informó que la planta muele 150 toneladas de arroz correspondientes a la canasta básica del territorio cienfueguero.
García Hernández destacó que el costo de procesar una tonelada de cosecha húmeda en la unidad asciende a cuatro mil 800 pesos, cifra muy inferior a la de otros enclaves industriales. La entidad cuenta con 101 trabajadores y se mantiene en actividad gracias al respaldo energético de la red, lo que evita interrupciones laborales y favorece la estabilidad productiva y salarial del colectivo. Los ingresos de los obreros oscilan entre cuatro mil 800 y cinco mil pesos, en correspondencia con su vinculación a la producción.
La experiencia de La Paquita se consolida así como una alternativa más económica y eficiente para el procesamiento del llamado oro blanco en el territorio, con beneficios tanto para la industria como para los productores agrícolas de Aguada de Pasajeros y zonas aledañas.












