La debilidad estructural del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) obliga a mantener regulados los cuatro parques solares fotovoltaicos de 21.8 megawatts (MW) instalados en Ciego de Ávila, como medida preventiva ante el riesgo de oscilaciones de frecuencia que pudieran derivar en un colapso total del servicio.
Así lo confirmaron especialistas del sector durante un encuentro con jóvenes integrantes de la expedición «Con luz Propia», perteneciente a la red juvenil del Ministerio de Energía y Minas (Minem), realizado en el parque solar Cruce de La Trocha, ubicado en la comunidad de Grego, en el municipio cabecera.
Julio César Roche Bacallao, despachador de redes en el Despacho Nacional de Cargas, explicó a Invasor que el SEN presenta actualmente una incapacidad para asimilar las fluctuaciones propias de las fuentes renovables de energía. “El sistema permanece tan débil que no puede absorber las oscilaciones de frecuencia de los parques fotovoltaicos. Por esa razón, no solo en Ciego de Ávila, sino en todo el país, estas instalaciones dejan de explotarse a su máxima capacidad”, precisó el especialista.
Prevenir un nuevo “cero”
La decisión de limitar el rango de entrega de energía, según detalló Roche Bacallao, responde a un imperativo de seguridad operativa. “Que el rango de entrega de energía sea menor facilita operar el SEN y elimina el riesgo de un nuevo ‘cero’ por esta causa”, subrayó el despachador, en alusión a los apagones totales que afectaron al país en tres ocasiones durante el pasado mes de marzo.
Como ejemplo concreto de esta regulación, Carlos Arencibia Fernández, director técnico de la Empresa Eléctrica Provincial en Ciego de Ávila, señaló que el pasado sábado 18 de abril el parque solar Cruce de La Trocha estaba autorizado a aportar únicamente hasta 10 MW al Sistema, una cifra muy por debajo de su capacidad instalada.
Arencibia Fernández enfatizó que el límite de entrega de cada instalación fotovoltaica se analiza con frecuencia diaria y está sujeto a las variaciones en la estabilidad del SEN para cada jornada específica.
Capacidad instalada versus beneficio real
Al concluir el intercambio con los jóvenes del Minem, el primer secretario del Comité Provincial del Partido en Ciego de Ávila, Julio Heriberto Gómez Casanova, ofreció datos reveladores sobre la paradoja energética que vive el territorio.
El dirigente partidista precisó que, si bien el 23% de la energía que consumen los avileños en la actualidad se genera mediante fuentes renovables, la capacidad instalada en la provincia es significativamente mayor. Ciego de Ávila cuenta con 107 MW de potencia en energía fotovoltaica, una cifra que contrasta con la energía real que el territorio recibe como beneficio durante el horario diurno debido a las restricciones operativas del SEN.
Además del parque Cruce de La Trocha, en la provincia se encuentran en funcionamiento otras tres instalaciones de similar potencia (21.8 MW cada una): el parque Carolina, en el municipio de Venezuela; el Santiago Rojas Salinas, enclavado en el polo agropecuario La Cuba; y, desde diciembre del pasado año, uno ubicado en la localidad de Nereida, en el municipio de Morón.
Próximas incorporaciones y contexto nacional
Está previsto que en los próximos días arranque el parque fotovoltaico General Ángel del Castillo Agramonte, situado en el territorio de Majagua. Aunque su potencia será considerablemente inferior (apenas 5 MW), esta instalación marcará un hito al convertirse en el primero en la provincia que dispondrá de fuentes de acumulación de energía.
El escenario descrito por los especialistas y autoridades de Ciego de Ávila ilustra la compleja realidad del archipiélago cubano, donde un alto déficit de combustible, las constantes salidas de operación de las centrales termoeléctricas por averías o mantenimientos, y las limitaciones forzosas impuestas a los parques solares fotovoltaicos, se traducen técnicamente en extensas jornadas de apagones para la población y la economía nacional.













