La Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) publicó los indicadores de construcción correspondientes a enero-diciembre de 2025, evidenciando comportamientos contrastantes: mientras el valor ejecutado en construcción y montaje creció un 36.1 % respecto a 2024, las viviendas terminadas experimentaron una fuerte reducción del 26 %, al pasar de 7 427 a 5 493 unidades.
El informe refleja además una profunda asimetría sectorial: el sector estatal terminó 1 791 viviendas (65 % de las 2 756 del año anterior), mientras el esfuerzo propio aportó 3 702 viviendas (79.3 % de las 4 671 registradas en 2024). En total, al cierre de 2025 se contabilizaban 110 647 viviendas en ejecución, de las cuales 40 191 se encontraban paralizadas —todas en el sector de esfuerzo propio—.
Por provincias, solo La Habana (677 viviendas) e Isla de la Juventud (39) superaron sus resultados de 2024, con incrementos del 49 % y 115 % respectivamente. El resto de los territorios mostró descensos, encabezados por Guantánamo (-58,7 %), Villa Clara (-34,2 %) y Matanzas (-47 %). En términos absolutos, Santiago de Cuba (403), Granma (383) y Pinar del Río (403) lideraron las terminaciones, aunque sin alcanzar los volúmenes del año precedente.
El valor en construcción y montaje ascendió a 75 753.9 millones de pesos, impulsado fundamentalmente por el rubro Suministro de electricidad, gas y agua, que creció un 449.6 % (de 6 571.8 a 29 543.8 millones de pesos).
La disponibilidad de insumos nacionales mostró un panorama mixto pero mayoritariamente recesivo. Aumentó solo el cemento gris (+9.8 %), en tanto que se redujeron: barras de acero corrugado (-80 %), hormigón premezclado (-35.8 %), bloques de hormigón (-35.2 %), techos metálicos (-38.9 %) y prefabricado de hormigón (-55.6 %). La arena calcárea y la piedra triturada descendieron 21.8 % y 3.9 % respectivamente.
Especialistas del sector interpretan que el incremento del valor ejecutado —sin un correlato en la producción de viviendas ni en la mayoría de los insumos— responde a la concentración de recursos en obras de infraestructura energética y de alta complejidad, así como a posibles efectos inflacionarios o de revaluación de partidas. La alta paralización de viviendas por esfuerzo propio (más de 40 mil) evidencia, por su parte, la persistente afectación por falta de materiales, financiamiento o soluciones constructivas.
La ONEI reitera que los datos provienen del Subsistema de Información Estadística Nacional (SIEN) y de formularios como el 0006-09 “Producción de Bienes y Servicios”, así como de la Dirección de Inversiones del Ministerio de la Construcción, y ofrece el correo difusion@onei.gob.cu para sugerencias.













