La región del Caribe enfrenta una crisis en el suministro de combustible y energía durante el segundo trimestre de 2026, en coincidencia con el inicio de la temporada alta de verano. Reportes de agencias internacionales y operadores turísticos indican apagones recurrentes, reducción de frecuencias aéreas y aumentos en los costos operativos del sector turístico en diversas islas de la zona.
La vulnerabilidad estructural de la región, caracterizada por una dependencia superior al 90 % de las importaciones de derivados del petróleo, pone en riesgo la estabilidad de una economía que en la mayoría de los países insulares representa entre el 25 % y el 45 % del Producto Interno Bruto (PIB), según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
El cese progresivo de operaciones de infraestructuras refinadoras estratégicas ha eliminado activos clave para el almacenamiento y suministro local de combustibles. Como resultado, diversos territorios experimentan interrupciones periódicas en la red eléctrica. Las cadenas hoteleras han instalado generadores de respaldo, aunque la dependencia del diésel importado mantiene un factor de riesgo constante.
En paralelo, la crisis de abastecimiento de combustible ha afectado la conectividad aérea comercial en varios puntos del Caribe. Algunas aerolíneas han reportado dificultades para repostar, lo que ha llevado a la suspensión temporal de vuelos y paquetes turísticos por parte de operadores internacionales, con reprogramaciones previstas para el último trimestre de 2026.
Otros territorios caribeños registran cortes de energía intermitentes asociados a la antigüedad de sus infraestructuras eléctricas y a la volatilidad de los precios internacionales del petróleo. En el sector de los cruceros, navieras han modificado itinerarios hacia puertos que garantizan estabilidad en los servicios portuarios y suministro de agua desalinizada.
Los hoteles enfrentan un incremento en sus facturas energéticas durante la temporada de mayor demanda por el uso de sistemas de aire acondicionado. Algunos consorcios hoteleros evalúan la aplicación de recargos adicionales para huéspedes como medida para absorber el alza de costos.
Fuentes del sector indican que varios países del Caribe han acelerado la expansión de granjas solares y otros proyectos de energía renovable como respuesta a los choques de suministro globales. El objetivo es reducir la exposición a la volatilidad de los mercados de hidrocarburos y garantizar la competitividad del sector turístico a largo plazo.
Especialistas en turismo recomiendan revisar las pólizas de seguro de viaje y verificar la confiabilidad de la infraestructura eléctrica local. La seguridad energética se ha convertido en un factor determinante en la elección de destinos vacacionales en la región.













