La conectividad aérea entre Cuba y España atraviesa una de sus etapas más restrictivas en años recientes, con una drástica reducción de opciones de vuelo y un alza considerable en los precios de los boletos, que ya superan los 1 000 euros por trayecto y, en no pocos casos, rebasan los 2 000 euros en itinerarios de ida y vuelta.
La reciente decisión de la aerolínea World2Fly, integrante del grupo español W2M, de suspender desde este 20 de mayo sus operaciones en la ruta Madrid–La Habana ha agravado un escenario ya complejo. La empresa argumentó motivos de seguridad vinculados a la situación interna en la isla, y dispuso el reembolso del importe de los pasajes o la reubicación en otros vuelos para los viajeros afectados. Su salida se suma a una cadena de cancelaciones que ha mermado de forma sensible la oferta de asientos.
Previamente, Iberia confirmó que dejará de volar a Cuba a partir del mes de junio, mientras que Cubana de Aviación suspendió sus enlaces con la capital española, que eran operados mediante acuerdos de colaboración con Plus Ultra. Estos movimientos han reconfigurado el mapa de la aviación comercial en el corredor eurocaribeño.
En el actual contexto, Air Europa se mantiene como la única compañía española con vuelos directos hacia el aeropuerto internacional José Martí, aunque con escalas técnicas en territorio de República Dominicana. La aerolínea mantiene al menos tres frecuencias semanales, pero la contracción de la competencia se traduce en tarifas elevadas: los boletos de ida pueden superar los 1 000 euros en fechas de alta demanda, especialmente durante los meses de mayo y junio, cuando se incrementa el flujo de pasajeros por razones familiares y estacionales.
Air China, por su parte, continúa operando la ruta Madrid–La Habana con aeronaves Boeing 787-900, si bien algunos de sus itinerarios incluyen escalas en Nassau, Bahamas, lo que extiende la duración del viaje. Las tarifas de ida y vuelta para el mes de junio reflejan el encarecimiento general: una búsqueda realizada en días recientes arrojó un precio de 2 033.91 euros, desglosado en una tarifa base de 1 678 euros y 355.91 euros en concepto de impuestos y tasas aeroportuarias. Otras combinaciones de fechas y horarios muestran valores que oscilan entre los 1 100 y los 1 600 euros, un rango que confirma la tendencia alcista sostenida en esta conexión intercontinental.
La progresiva reducción de aerolíneas ha intensificado la presión sobre el precio de los pasajes, con un impacto directo en las familias cubanas con vínculos en España. Una parte significativa de los viajes responde a visitas familiares, gestiones consulares o situaciones de emergencia, por lo que el encarecimiento de los boletos representa un obstáculo económico de primer orden. Con la inminente llegada de la temporada estival, los analistas del sector prevén un nuevo repunte de la demanda, lo que podría consolidar a la ruta La Habana–Madrid como una de las más tensionadas del tráfico aéreo entre Europa y el Caribe.













