Autoridades de la Delegación Provincial de la Agricultura en Artemisa informaron que hasta febrero se incorporaron al Fondo de tierras ociosas 47 067 hectáreas en la provincia, de las cuales se entregaron 42 245 en usufructo, mientras otras 4 772 permanecen en trámites.
En declaraciones exclusivas al periódico El Artemiseño, Fidel Israel Lorente Arias, jefe del Departamento de Control de la tierra y los tractores en la provincia, precisó que aún existen 49.31 hectáreas sin solicitud, localizadas en Alquízar (41.21) y Bauta (8.1).
El directivo señaló que se gestionan nuevas liberaciones en Bauta, Güira de Melena y Artemisa, con unas 600 hectáreas previstas para incorporarse próximamente al fondo productivo, como parte de las acciones continuas para poner en explotación cada parcela disponible.
Entre 2024 y 2025 se declararon más de 8 000 hectáreas, y se entregaron 10 581, lo que redujo las pendientes de trámites en 3 325 hectáreas, un saldo positivo que evidencia el avance en el programa de recuperación de tierras ociosas en la occidental provincia.
No obstante, Lorente Arias explicó que las demoras en la medición de terrenos por parte de Geocuba y en la emisión de certificados catastrales del Instituto Nacional de Ordenamiento Territorial y Urbanismo han limitado el proceso. Para agilizar la entrada de los solicitantes, el ministro de la Agricultura orientó que los delegados municipales emitan resoluciones de administración provisional, tras consulta con los órganos colegiados, lo cual ha permitido dinamizar la entrega mientras se completan los requisitos técnicos.
En el municipio de San Cristóbal, uno de los territorios con mayor avance en la iniciativa, Arnaldo Viera Pompa, jefe de Registro y Control de la Tierra y Tractores, informó que en 2025 se radicaron 1 468 solicitudes, de las cuales se aprobaron 1 325, con un total de 24 312 hectáreas destinadas a cultivos varios, frutales, ganadería y arroz.
Por su parte, Iriasel Arteaga Álvarez, delegado municipal de la Agricultura, destacó que las mujeres realizaron 243 solicitudes, equivalentes a 2 553 hectáreas, de las cuales 229 ya están en producción, mostrando el creciente rol de la mujer en el sector agropecuario local.
Entre las beneficiadas figura Gisela Álvarez Pérez, quien recibió 20 hectáreas adicionales para caña, arroz y otros cultivos, además de proyectos de ceba de toros en alianza con la Empresa 30 de Noviembre, un ejemplo de cómo el usufructo de tierras fomenta encadenamientos productivos. El municipio también incorporó a jóvenes desmovilizados del Servicio Militar y a la Empresa Agroindustrial de San Cristóbal, que destina más de 580 hectáreas a cultivos varios, ganadería y arroz, integrándolos a la Estrategia de Desarrollo Territorial.
La estrategia incluye tanto a la empresa estatal socialista como a personas naturales, con límites de hasta 26 hectáreas para usufructuarios sin tierras, ampliables a 67 en polos productivos.
Autoridades coincidieron en que el control sistemático y la continuidad de estas entregas resultan esenciales para incrementar la producción agrícola y garantizar alimentos a la población, propósito final del programa impulsado por el Ministerio de la Agricultura en toda la provincia de Artemisa.













