En el municipio tunero de Veguita, las obras del parque solar fotovoltaico Veguita avanzan sin pausa como expresión tangible de la prioridad que el Estado cubano otorga a la transformación de su matriz energética hacia fuentes renovables y limpias. Que estos trabajos continúen en una coyuntura tan compleja reafirma la firmeza de Cuba, y en estos días previos al Primero de Mayo —ha dicho más de un trabajador en la zona— se le pone el extra a los esfuerzos cotidianos.
Así lo considera el ingeniero Maikel Peña Brito, director general de la Empresa de Construcción y Montaje (Conalza Las Tunas), principal fuerza constructora que asume desde los cimientos este ambicioso proyecto destinado a generar 21.8 MW de electricidad aprovechando las bondades del Astro Rey en esa zona del norte tunero.
“Cuando llegamos —rememora Peña Brito—, estas tierras estaban abarrotadas de marabú, aroma y otras malezas que desbrozamos hasta dejarlas aptas para levantar este parque, que ya muestra avances notables en medio de tantas limitaciones de combustible y otros recursos asociados al recrudecimiento del bloqueo norteamericano”.
El directivo detalla que, en el capítulo de la obra civil, ya tienen terminada la cerca perimetral, el alumbrado periférico y los nueve inversores ubicados en sus respectivas bases fundidas con todos los requerimientos técnicos. “Actualmente —precisa— estamos trabajando simultáneamente en la fundición de pilarotes, así como en el montaje de mesas y paneles”.
El colectivo de Conalza Las Tunas tiene a su cargo, entre otras labores, el movimiento de tierra y los viales interiores. Pero, según enfatiza Peña Brito, “hay un conjunto de fuerzas que estamos unidos por un mismo objetivo: contribuir al programa del cambio de la matriz energética y dar nuestro granito de arena en la batalla para paliar la contingencia actual”.
Durante un recorrido por la zona, el ingeniero mostró el inversor número uno, que ya tiene la totalidad de las mesas y los paneles colocados. Allí, especialistas de la Filial Copextel Las Tunas laboran en la interconexión de sus mecanismos con los paneles montados. Agregó que existen más de 4 200 pilarotes fundidos y una cifra superior a cinco mil puntos barrenados para continuar esa faena —cifras que, según actualizaciones recientes, deben ser hoy mayores—.
En el caso de los inversores dos, tres y cuatro, se han ido montando progresivamente las mesas que llevan las cajas concentradoras —encargadas de recoger la corriente directa— y paulatinamente se realizan las interconexiones que demanda el sistema.
Los trabajadores del parque solar, muchos de ellos afiliados a los sindicatos del ramo, han convertido esta obra en una de las contribuciones concretas del territorio tunero a la jornada por el Día Internacional de los Trabajadores. Con cada pilarote fundido y cada panel instalado, demuestran que Cuba, aun bajo presión externa, no detiene su marcha hacia un futuro más sostenible y soberano desde el punto de vista energético.













