Tabacuba proyecta que el 50 % del riego eléctrico en Pinar del Río sea renovable para campaña 2026-2027

Para la campaña tabacalera 2026-2027, el Grupo Empresarial Tabacuba se ha trazado una meta ambiciosa y estratégica: lograr que el 50% de las áreas que actualmente dependen del riego eléctrico convencional transiten hacia el uso de fuentes renovables de energía. Así lo confirmó Osvaldo Santana Vera, director agrícola de la entidad, quien subrayó la importancia de este paso en el actual contexto energético del país.

La provincia de Pinar del Río, sostén principal de la hoja en Cuba, ya cuenta con 449 equipos de bombeo solar instalados y operando en sus vegas, mientras que otros 600 se encuentran en proceso de montaje. Pero el plan no se detiene ahí: entre los meses de agosto y septiembre próximos, antes del inicio de las siembras previsto para octubre, está previsto el arribo al país de otras 1 500 bombas de tecnología fotovoltaica, precisó el directivo.

Santana Vera no eludió referirse a las complejidades del calendario actual. “Ha sido un año difícil para los productores —expresó—, marcado por la contingencia energética, agravada por el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos”. Ante ese escenario, insistió, el camino más viable y soberano sigue siendo el impulso a las fuentes renovables de energía.

El directivo recordó que desde hace dos años el Grupo Tabacuba avanzó en una proyección decisiva: el cambio de matriz energética en el sector. Gracias a esa política, en toda la región Vueltabajo —corazón tabacalero cubano— la totalidad de las casas de escogida, los despalillos y los almacenes de tabaco disponen ya de sistemas solares, lo que garantiza mayor estabilidad operativa y menor dependencia de la red electroenergética nacional.

En cuanto a las perspectivas de siembra para la venidera contienda, el territorio occidental estima cultivar alrededor de 14 000 hectáreas dedicadas al principal rubro exportable de la agricultura cubana. De esa superficie, más de 10 000 hectáreas ya se encuentran contratadas con los productores, un indicador favorable para las aspiraciones de la industria.

Santana Vera enfatizó, además, el interés por crecer en dos modalidades específicas de cultivo: las vegas de segunda y el tabaco sol palo. “Contamos con capas suficientes de tierra para dar cobertura a las próximas tres o cuatro campañas”, aseguró, confiado en las potencialidades del territorio.

Otro elemento destacado por el ejecutivo ha sido la estrategia de recuperación tras el paso devastador del huracán Ian, en septiembre de 2022. Desde entonces, explicó, se ha priorizado el aumento progresivo de las áreas de plantación, con un ritmo de alrededor de dos mil hectáreas adicionales por año. Ese crecimiento territorial, añadió, ha ido acompañado de un incremento de aproximadamente mil toneladas de producción por cada campaña.

Finalmente, Santana Vera subrayó el peso indiscutible de Pinar del Río en el mapa tabacalero nacional: la provincia aporta más del 70% del tabaco que se produce en Cuba, además de la totalidad de las tripas y los capotes, componentes esenciales para la elaboración de los apreciados habanos cubanos.

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