Una nueva disposición jurídica publicada en la Gaceta Oficial Ordinaria No. 45 marca un punto de inflexión en la política energética cubana al fijar en 90 pesos cubanos el precio de compra por kilowatt/hora para los excedentes de electricidad generados mediante paneles solares fotovoltaicos u otras fuentes renovables, una cifra que multiplica por hasta 30 veces las tarifas precedentes y que busca movilizar a la ciudadanía y al sector empresarial hacia la autogeneración limpia.
La resolución 114/2026, rubricada por las autoridades competentes y dada a conocer este jueves, dispone que la medida comenzará a regir a partir del 1 de junio próximo y establece un esquema de tarifa plana, sin diferenciación horaria, aplicable por igual a consumidores residenciales y no residenciales que inyecten energía limpia a la red del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
Como complemento al estímulo tarifario, el texto normativo contempla la exoneración total del impuesto sobre los servicios a los ingresos brutos que perciban los productores independientes por concepto de esta transacción, eliminando así una carga fiscal que habría reducido el margen real de ganancia para los participantes del esquema.
Nuevo escenario tarifario y alcance de la norma
Durante un encuentro con periodistas, la viceministra de Finanzas y Precios, Yenisley Ortiz Mantecón, contextualizó la relevancia del cambio al recordar que desde 2023 los precios vigentes por la compra de energía excedentaria oscilaban en un rango de apenas tres a seis pesos cubanos, lo que desincentivaba la inversión familiar y empresarial en tecnologías renovables.
“Estamos ante un rediseño profundo del estímulo económico. La nueva tarifa de 90 pesos coloca a los productores independientes en una posición mucho más favorable y constituye una señal inequívoca de que el Estado reconoce y recompensa el aporte ciudadano a la seguridad energética nacional”, valoró la vicetitular.
Ortiz Mantecón precisó que, si bien los ingresos por venta de electricidad quedan liberados del impuesto sobre los servicios, los contribuyentes mantienen la obligación de declarar esos montos en el período impositivo siguiente y tributar según las disposiciones generales que les correspondan, sin que ello requiera trámites especiales ante la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT).
Ruta para la incorporación de nuevos productores
Mario Castillo Salas, directivo adjunto de la Unión Eléctrica, detalló la hoja de ruta diseñada para la incorporación masiva de interesados. Los usuarios que ya sostienen un vínculo contractual con la UNE verán actualizadas sus condiciones de forma automática al entrar en vigor la resolución, sin necesidad de acudir a oficinas comerciales.
Para quienes deseen sumarse por primera vez, la empresa habilitará desde el 28 de mayo una plataforma digital de recepción de solicitudes, aunque se conservará la alternativa presencial en las dependencias territoriales para garantizar el acceso a personas sin conectividad.
Castillo Salas aseguró que el ciclo completo —que abarca inspección técnica, instalación de medidor bidireccional y rúbrica del contrato— se resolverá en un máximo de diez días.
El calendario previsto contempla que la primera liquidación que refleje el pago por energía suministrada al SEN se calcule entre el 20 y el 30 de junio, y que los desembolsos correspondientes se materialicen en la primera decena de julio.
Apuesta por la soberanía energética
Castillo Salas remarcó que la resolución se alinea con las directivas gubernamentales orientadas a mitigar los efectos del desabastecimiento de combustibles fósiles, diversificar las fuentes de generación y reducir progresivamente la dependencia externa del sistema electroenergético nacional.
“Sin duda, este incentivo va a permitir que se multiplique la base de clientes que hoy apuestan por los sistemas solares fotovoltaicos. Cada nuevo panel que se instale en un techo cubano es un paso hacia la descentralización y la resiliencia de nuestra matriz energética”, afirmó.
La viceministra Ortiz Mantecón, en esa misma línea, insertó la decisión en los postulados de la Estrategia Nacional de Transformación de la Matriz Energética y en las recientes disposiciones aprobadas por el Gobierno para hacer frente a la crítica coyuntura de abastecimiento, subrayando que la incorporación activa de la población constituye un eje estratégico para alcanzar la soberanía energética que demanda el desarrollo del país.













