La sostenibilidad del sistema electroenergético nacional depende, en gran medida, del procesamiento estable de hidrocarburos en instalaciones como la Refinería de Petróleo Sergio Soto, enclavada en este municipio espirituano. Sus trabajadores, lejos de amilanarse ante el escenario de prolongados apagones, intensifican la refinación del crudo nacional con el máximo aprovechamiento de sus derivados.
Así lo afirmó a la prensa su director general, Mijail Bonachea Crespo, quien ponderó como la mayor fortaleza el espíritu innovador y sacrificado de sus mujeres y hombres. “Desde el 2010 refinamos crudo nacional procedente de todos los yacimientos de Varadero y la costa norte de Matanzas y Mayabeque, principalmente para la producción de los líquidos asfálticos”.
El directivo destacó a Escambray los resultados alcanzados durante el presente año, subrayando que garantizar el fuel, entre otros combustibles esenciales para el país y su generación, convierte a la instalación en un centro vital de la economía.
Bonachea Crespo explicó que, en difíciles circunstancias, materializaron producciones récords para que el municipio especial Isla de la Juventud no se quedara apagado. “Establecimos un sistema de carga que no es el que operamos normalmente, y en dos ocasiones hemos llenado barcos para ir a la Isla, todo a partir de nuestra refinación”.
Aplicación de la ciencia y sustitución de importaciones
La entidad ejecuta un grupo de proyectos con resultados palpables, gracias a las innovaciones y a la colaboración establecida con estudiantes de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas y la Universidad de Sancti Spíritus José Martí Pérez.
El directivo ejemplificó estos avances: “la producción de todos los asfaltos diluidos, en particular el hormigón asfáltico frío, el cual estamos aplicando y es uno de los principales logros”.
La sustitución de importaciones constituye otra apuesta de la industria petrolera espirituana. Producir el aceite para transformadores es muestra de ello.
“A raíz de modificaciones tecnológicas, estamos inmersos en sustituir todos los productos químicos que se importan para el proceso del aceite, y ya estamos con un resultado satisfactorio en la sustitución de la arcilla”, apuntó.
Aunque la capacidad productiva no se comporta como esperaban, en gran medida por la incidencia del bloqueo económico al país, han encontrado en otros surtidos el respiro para mantenerse activos en la actual etapa de contingencia.
Incremento de la capacidad de refinación
Bonachea Crespo informó sobre el aumento progresivo del procesamiento de crudo. “La refinería ha procesado 400 toneladas por día, hoy está a 600, con capacidad para 800, y ya tenemos la proyección para llegar a las 1 000 toneladas diarias de refinación de crudo, nuestro principal objeto social. Además, se montó una torre de destilación atmosférica nueva, y no hubo que buscar fuerza externa ni de otro ministerio. Los ingenieros de aquí, los estudiantes, con las empresas de ingeniería de petróleo y la del centro de investigación de la universidad, acometieron todas las labores”, puntualizó.
“Primera entre primeras”, eslogan que acompaña los casi 80 años de la refinería, representa un pilar fundamental para el desarrollo económico y energético del país, al transformar la materia prima en productos esenciales para la vida diaria y la industria, que no se apaga, a pesar de las dificultades.













