El ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, ofreció una actualización sobre la situación del sector, severamente impactado por el déficit de combustible, la falta de piezas de repuesto y los problemas de infraestructura.
Como se había anunciado previamente, fue necesario implementar ajustes drásticos que incluyeron la reducción de las salidas de ómnibus nacionales a una cuarta parte —una salida diaria hacia y desde cada cabecera provincial— y la programación de trenes nacionales cada ocho días.
Transcurrido aproximadamente un mes desde la implementación de estas medidas, Rodríguez Dávila informó que se han realizado 1 716 viajes de ómnibus a nivel nacional. A esta cifra se suman 282 salidas adicionales gestionadas para atender necesidades específicas de personas que acudieron a los gobiernos locales, lo que ha permitido transportar a más de 90 mil pasajeros. En el ferrocarril, se realizaron los 24 trenes previstos en el plan más tres trenes extraordinarios para facilitar el traslado de estudiantes y profesores, movilizando así a más de 40 mil pasajeros.
En el transporte marítimo, las salidas del ferry se redujeron a dos semanales, ejecutándose 11 salidas que han transportado a 9 460 pasajeros, siempre condicionadas a las condiciones meteorológicas.
Los vuelos nacionales se mantuvieron con ajustes, mientras que otros servicios de menor prioridad y el transporte local se reajustaron para priorizar servicios básicos de salud, educación y ciclos eléctricos, contando en muchos casos con la colaboración de actores estatales y no estatales mediante la incorporación de ecomóviles.
El titular de Transporte también señaló que, debido a la crítica situación, fue necesario paralizar momentáneamente la mayoría de las inversiones viales, como la que se ejecutaba en Villa Clara entre Ranchuelo y San Juan de los Yeras, así como obras en terminales y estaciones. Estas inversiones, aseguró, se reanudarán tan pronto las condiciones lo permitan.
Rodríguez Dávila explicó que, ante la aguda escasez de combustible, se tomó la decisión de priorizar servicios vitales. “Se puso especial empeño en asegurar el traslado de los 12 800 estudiantes de la escuela especial, un servicio muy sensible que se realiza a diario”, afirmó, detallando que se respaldaron estas transportaciones con los limitados recursos disponibles.
En el caso de los pacientes de hemodiálisis, el ministro señaló que se implementaron diversas alternativas ante la falta de combustible. “En algunos casos se hospitalizó a los pacientes; en otros, se trasladaron en taxi o en triciclo”, explicó, y añadió que todo esto ha sido posible gracias al “gran apoyo de todos los transportistas a nivel nacional, de las autoridades y también determinada comprensión de la población, porque realmente la restricción es evidente”.
Operaciones portuarias y cargas
A pesar de las dificultades, el ministro aseguró que se han garantizado todas las operaciones portuarias. “Se aseguró la descarga de todos los barcos que llegaron y de todas las donaciones que hemos recibido”, declaró.
Reveló que, como promedio, se extraen 300 contenedores diarios de la terminal de Mariel, que contienen alimentos, recursos médicos, insumos industriales y piezas para el programa de recuperación eléctrica, como los parques solares fotovoltaicos.
Para lograrlo, Rodríguez Dávila explicó que opera una reunión diaria por videoconferencia con todo el país, la Operación Puerto-Transporte-Economía Externa, para “hacer las coordinaciones necesarias y garantizar que todo lo que llega llegue a su destino, en medio de muchas limitaciones y complejidades”.
El titular del ramo enfatizó que la crisis no ha paralizado la inversión. “No hemos detenido un grupo de proyectos que ya veníamos desarrollando; todo lo contrario, hemos tratado de acelerarlos”, aseguró. Como ejemplo, citó la adquisición de 25 ambulancias eléctricas, 150 triciclos eléctricos (en proceso de distribución) y 15 vehículos eléctricos para servicios fúnebres en La Habana, un programa que se extenderá a todo el país.
Servicio para personal sanitario
En el sector de la salud, se puso en marcha un servicio de transportación para el personal sanitario en la capital con 34 vehículos. Rodríguez Dávila calificó la flota como “totalmente insuficiente”, pero destacó que ya se han realizado más de 3 900 viajes, transportando a más de 200 mil pasajeros.
“Vemos con mucha sensibilidad la necesidad de que el personal de la salud, que tanto se sacrifica, pueda llegar y salir del trabajo con determinada facilidad”, subrayó.
Además, anunció la distribución de 64 vehículos a las provincias para apoyar la movilidad de pacientes, personal de salud y el programa materno-infantil.
Legalización y ordenamiento del transporte
Una de las medidas más relevantes anunciadas es un nuevo censo para legalizar los llamados “vehículos armados por piezas”, principalmente motocicletas y triciclos. “De conjunto con el Ministerio del Interior, realizaremos un proceso de legalización de estos vehículos que contribuyen a la movilidad”, explicó el ministro. Esta medida también permitirá a sus propietarios acceder al sistema ticket para la compra de combustible.
En la misma línea, se actualiza la política de comercialización de vehículos. Rodríguez Dávila adelantó que se eximirá de impuestos de importación a quienes traigan al país vehículos eléctricos acompañados de estaciones de carga con paneles solares, como parte de la estrategia de transformación energética.
Proyecciones futuras
De cara al futuro, el ministro detalló un ambicioso plan que incluye el ensamblaje de 100 ecomóviles en las provincias de Sancti Spíritus y Holguín, y la distribución de 150 triciclos eléctricos en todos los municipios del país, comenzando por el oriente, cada uno con su estación de carga para no afectar el sistema electroenergético nacional.
Asimismo, se trabaja en la construcción de estaciones de carga a lo largo de la autopista nacional, y se expandirá el servicio de microbuses ruteros al resto de las provincias.
“Son diversos los proyectos y no nos detenemos”, concluyó Rodríguez Dávila, quien resumió la estrategia del ministerio en cuatro líneas principales: sostenibilidad financiera, sostenibilidad energética, impacto social e impacto ambiental.













