Unión Europea y universidad espirituana impulsan seis parques fotovoltaicos en territorios de difícil acceso

La electrificación de 12 comunidades aisladas de Cuba con sistemas fotovoltaicos autónomos y la construcción de seis parques solares fotovoltaicos —tres de ellos ya conectados a la red nacional— constituyen dos de los aportes más significativos del proyecto “Fuentes Renovables de Energía como apoyo al Desarrollo Local”, conocido por el acrónimo FRE Local.

Esta iniciativa, financiada por la Unión Europea, es ejecutada por la Universidad de Sancti Spíritus “José Martí Pérez” y se inscribe en los esfuerzos del país por transformar su matriz energética hacia fuentes limpias y renovables.

Nacido en 2019 e implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el proyecto FRE Local recibió recientemente evaluaciones satisfactorias por parte de expertos nacionales y extranjeros, gracias a sus contribuciones en los planos demográfico, socio productivo, electroenergético, ambiental y de formación y capacitación a diferentes niveles.

El doctor en ciencias Ernesto Luis Barrera, director del proyecto, explicó que el estudio integral incluyó inicialmente 22 asentamientos de las provincias de Matanzas, Villa Clara, Cienfuegos, Granma, Santiago de Cuba, Guantánamo, Isla de la Juventud y Sancti Spíritus.

Sin embargo, no todos pudieron ser beneficiados. Barrera señaló que los elevados costos del mercado foráneo, las complejidades para importar los equipos y el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba conllevaron a que las soluciones tecnológicas se aplicaran finalmente en 18 localidades.

En cuanto a los sistemas fotovoltaicos, el investigador detalló que se instalaron más de 500 equipos, cada uno con una potencia de dos kilowatts (kW) y una autonomía que oscila entre 24 y 48 horas.

Con ellos pueden conectarse refrigeradores, ollas arroceras y multipropósito, neveras, lavadoras, luminarias, ventiladores y televisores, siempre que se use la energía de manera eficiente y a partir de las recomendaciones de los especialistas en cada sitio.

“Los pobladores pueden cubrir los servicios de una vivienda como si fuese la de una zona urbana porque así se diseñó”, subrayó el doctor Barrera.

Antes de la llegada del proyecto, en la mayoría de estos lugares se empleaba diésel para generar electricidad, pero el funcionamiento de los grupos electrógenos era posible solo por periodos cortos de tiempo, dadas las severas limitaciones de la nación con el combustible.

“Hoy tienen luz durante todo el día —destacó el investigador—, lo que representa un cambio sustancial en su calidad de vida”.

El impacto es especialmente significativo en las mujeres, que son las que llevan la mayor carga del trabajo doméstico. Además, se ha logrado disminuir la huella de carbono hasta en un 30 o 40 por ciento y se ha frenado la deforestación en algunas áreas que antes eran taladas para el consumo de leña.

En relación con los seis pequeños parques solares fotovoltaicos, de potencias de 24 y 48 kW pico, Barrera informó que todavía están en proceso de construcción uno de los dos proyectados en la provincia de Guantánamo, así como los previstos en comunidades de Holguín y Matanzas.

El proyecto también adquirió 95 bombas solares, las cuales permiten el suministro estable de agua a la población y a los animales, así como el riego de las plantaciones.

Más allá de garantizar el acceso a energía limpia y asequible, FRE Local se convirtió en el catalizador de un proceso de transformación mucho más abarcador para las cerca de 1 190 familias beneficiadas.

Para la casa de altos estudios espirituana, la experiencia representó una oportunidad invaluable para fortalecerse, ampliar sus capacidades en el dominio de las energías renovables y establecer sinergias con otros organismos.

Además de responder al programa de apoyo a la política energética de la Isla, de esta experiencia se derivaron alianzas importantes con la Unión Eléctrica y sus entidades en los territorios, con empresas de la Agricultura y con otras instituciones de la Enseñanza Superior.

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