La producción de petróleo de Rusia registró en marzo un incremento de 3 000 barriles diarios (b/d) respecto al mes precedente, para situarse en un volumen total de 9 167 000 b/d, según datos oficiales difundidos hoy por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
El informe del organismo multilateral precisa que en febrero la nación euroasiática había bombeado un promedio de 9.164 millones de b/d. Este ligero repunte mensual se produce en un contexto marcado por la compleja administración de los recortes voluntarios pactados por la alianza extendida conocida como OPEP plus, un mecanismo que agrupa a los principales productores mundiales con el objetivo declarado de estabilizar los precios internacionales del crudo.
La evolución de las cuotas rusas está intrínsecamente ligada a las decisiones estratégicas adoptadas por el grupo en los últimos dos años.
De acuerdo con el historial de acuerdos citado por la fuente, en septiembre de 2025 ocho países de la alianza OPEP plus —Rusia, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Iraq, Argelia, Kazajstán, Kuwait y Omán— determinaron suspender la salida anticipada de las limitaciones voluntarias que en aquel momento ascendían a 2,2 millones de b/d. Dicha medida reflejaba la cautela del bloque ante las señales de volatilidad en la demanda global.
Posteriormente, en octubre, los mismos actores iniciaron un proceso gradual para renunciar a la reducción de un recorte adicional que afectaba a otros 1.65 millones de b/d. Como resultado de ese cronograma de flexibilización controlada, durante el cuarto trimestre los miembros del pacto elevaron el límite de producción conjunto en 137 000 b/d.
El presente año ha estado marcado por una nueva fase de prudencia. Según confirma el reporte de la OPEP, durante el período enero-marzo de 2026 la OPEP plus suspendió nuevamente la salida de las limitaciones, lo que explica la relativa estabilidad en los volúmenes extraídos por Moscú en el arranque del año, con variaciones mínimas como el ascenso de 3 000 barriles ahora documentado.
El entramado de estas decisiones se enmarca dentro de un esfuerzo diplomático y económico más amplio. La OPEP y sus aliados independientes —una extensa lista que incluye a Azerbaiyán, Bahréin, Brasil, Brunéi, Kazajstán, Malasia, México, Omán, Rusia, Sudán y Sudán del Sur— establecen cuotas de producción vinculantes como parte de un acuerdo de largo plazo para corregir desequilibrios entre la oferta y la demanda de hidrocarburos.
Adicionalmente, ocho de estos miembros aplican recortes voluntarios que van más allá de los límites obligatorios fijados en sus respectivas asignaciones.
La cronología reciente de estos ajustes señala que en diciembre de 2024, tanto la OPEP como sus socios externos acordaron extender el recorte de 1.65 millones de b/d hasta finales de 2026, mientras que los ajustes voluntarios de 2.2 millones comenzaron a suspenderse de manera paulatina a partir de abril de 2025. Este andamiaje de cuotas y prórrogas configura el escenario operativo en el que Rusia mantiene su bombeo apenas por encima de los 9.16 millones de barriles diarios.













