Gana América Latina espacio en el despliegue mundial de nuevos buques portacontenedores

El transporte marítimo de contenedores atraviesa hoy una reconfiguración en la distribución mundial de su capacidad, con América Latina ganando terreno en el despliegue de nuevos buques, de acuerdo con el portal Mundo Marítimo.

El analista de la industria marítima, portuaria y logística Jon Monroe aprecia una reorientación de los servicios desde el Medio Oriente hacia Sudamérica, fenómeno que transcurre a la par de los ajustes en las estrategias comerciales de las líneas navieras y en los flujos del comercio internacional.

Uno de los elementos más llamativos de esa tendencia, según el experto, es el volumen de naves y capacidad que se destinan a las rutas entre Asia y América Latina: entre septiembre y octubre se sumaron al mercado mundial 46 buques, equivalentes a 356 868 contenedores de 20 pies, y su reparto revela un cambio en las prioridades de despliegue de las compañías.

Monroe concede especial peso a la presencia de los servicios Medio Oriente–América Latina en esas incorporaciones, lo que lee como un traslado de capacidad desde los mercados occidentales hacia Sudamérica, y sostiene que “China ya no está orientando sus exportaciones hacia Estados Unidos y, eventualmente, sentiremos este cambio a medida que las navieras destinen más buques a mercados fuera de Estados Unidos y Europa”.

Esa evolución podría cobrar mayor peso en los próximos años, toda vez que las navieras siguen recibiendo unidades nuevas y reajustando sus redes de servicios conforme a las condiciones comerciales y operativas de cada mercado.

El analista advierte que las grandes naves continuarán entrando a la flota mundial en un contexto de desconexión creciente entre la capacidad disponible y el comportamiento de las tarifas de flete, y recuerda que, históricamente, las líneas navieras rivalizaban por cuota de mercado buscando maximizar la ocupación de sus buques, lógica que la pandemia de covid-19 alteró y abrió paso a nuevas formas de administrar las flotas.

Para Monroe, uno de los grandes interrogantes del último trimestre de 2026 es por qué se mantienen tarifas elevadas pese a la incorporación sostenida de nuevos buques, a lo que se añade el deterioro de la fiabilidad de los itinerarios por congestión portuaria, condiciones meteorológicas adversas y cambios en las rutas.

El experto advierte, además, que una eventual normalización de los tránsitos por el Canal de Suez podría introducir nuevos ajustes en la distribución global de capacidad, al acortar los tiempos de navegación entre Asia y Europa y liberar buques para otras rutas, escenario al que se suman las condiciones operativas del Canal de Panamá y las dificultades en el estrecho de Bab el-Mandeb.

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