Con cinco libras de arroz, una de chícharo, una de azúcar y un kilogramo de frijol negro, por solo 11 pesos, Alina Rodríguez Portuondo integra el grupo de 101 359 santiagueros que este mes reciben alimentos subsidiados por el Estado, como resultado de las transformaciones económicas y sociales aprobadas recientemente.
“Soy jubilada y viuda, y hace dos semanas una comisión llegó a mi casa para evaluar mi caso”, declaró a Granma Alina, con cerca de 40 años de trayectoria laboral en el sector de la Educación.
Esa cifra representa más del 10% de la población efectiva de la segunda provincia más poblada del país y fue identificada “de acuerdo con los perfiles de evaluación, para recibir los módulos de alimentos que se distribuyen en las bodegas destinadas a tales efectos”, refirió Edelva Marín Medina, Coordinadora de Programas y Objetivos en el Gobierno Provincial del Poder Popular.
Precisó que en los consejos populares se determinan las personas en situación de vulnerabilidad mediante una evaluación a cargo de grupos multidisciplinarios, y que “hasta el mes de enero, están garantizadas cinco libras de arroz, una de chícharo e igual cantidad de azúcar, cuya anotación se efectuará en la Libreta de Abastecimiento”.
Marín Medina aseguró que en las 154 bodegas de los nueve municipios es obligatorio anunciar los productos en las tablillas informativas —con fecha de entrada y de vencimiento—, y que en las zonas intrincadas se sitúan los productos para suplir algunos meses.
Las direcciones de Trabajo y Seguridad Social de cada territorio y las Comisiones de Prevención y Asistencia Social trabajan desde las circunscripciones para atender a los vulnerables y viabilizar la entrega de otros recursos destinados a ellos, tanto por el Estado cubano como por organizaciones políticas, sociales y de masas, del Sistema de las Naciones Unidas, internacionales y no gubernamentales.













