La reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta electoral celebrada este domingo 25 de octubre, tras imponerse al senador Flávio Bolsonaro, ha provocado un fuerte remezón en los mercados financieros brasileños, especialmente en el segmento de derivados, donde los inversionistas habían apostado mayoritariamente por un triunfo del candidato de la derecha.
Con el 93,03% de los votos escrutados, Lula obtenía el 51,68% de los sufragios, frente al 48,32% de Bolsonaro, una diferencia superior a los 3,9 millones de votos. La proyección de Datafolha, citada por Bloomberg News, confirmó la tendencia irreversible hacia la victoria del líder del Partido de los Trabajadores (PT), quien regresa así a la Presidencia para un nuevo mandato, luego de haber gobernado entre 2003 y 2010 y de haber retornado al poder en 2023.
El resultado electoral, sin embargo, no fue bien recibido por los mercados. Aunque las bolsas de Brasil y Estados Unidos permanecían cerradas durante el domingo, las primeras señales de nerviosismo se hicieron sentir en el mercado de derivados, donde los futuros del real brasileño con vencimiento en noviembre, negociados en CME Group, registraban una caída del 9,12%, hasta 18,1450 centavos de dólar por real, lo que equivale a aproximadamente BRL$5,51 por dólar, según datos de Bloomberg.
Estos contratos, que permiten negociar anticipadamente el valor de la moneda brasileña fuera del horario de la bolsa local, constituyen una primera referencia de la reacción cambiaria, aunque no equivalen a la cotización oficial del dólar en el mercado brasileño. La caída refleja el cambio abrupto en las expectativas de los inversionistas, que habían descontado un escenario de continuidad política con Flávio Bolsonaro.
El impacto también se extendió a los mercados asiáticos. En Japón, el NEXT FUNDS Brazil Stock Ibovespa ETF (1325 JT), un fondo cotizado en la Bolsa de Tokio que busca replicar el comportamiento del Ibovespa brasileño (IBOV), se desplomaba un 12,72%, hasta los 285,4 yenes. Este instrumento ofrece exposición a las acciones brasileñas y se convirtió en una de las primeras referencias bursátiles de la reacción al resultado electoral.
Las pérdidas se propagaron igualmente a los contratos perpetuos vinculados al iShares MSCI Brazil ETF (EWZ), un fondo cotizado en Nueva York que replica el comportamiento de una cartera de acciones brasileñas. En Hyperliquid, una plataforma descentralizada de negociación de derivados que opera las 24 horas, estos contratos caían un 10,68% en las últimas 24 horas, hasta 40,456 dólares, con un volumen negociado de aproximadamente 21,28 millones de dólares.
A diferencia del ETF tradicional, que cotiza en Wall Street durante las sesiones bursátiles, los contratos perpetuos son derivados sin fecha de vencimiento que permiten tomar posiciones sobre la evolución de su precio. Por tanto, la caída registrada en Hyperliquid no representa una variación oficial del ETF EWZ, aunque ofrece una primera señal de la reacción de los inversionistas ante el nuevo escenario político.
Los movimientos contrastan con el repunte acumulado por los activos brasileños desde la primera vuelta electoral. Durante ese período, el Ibovespa ganó casi un 7%, el real se apreció más de un 4% frente al dólar y el ETF EWZ avanzó más de un 11%, impulsados por las expectativas de un cambio político que finalmente no se materializó.
Una encuesta de Citi entre 73 inversionistas mostraba que el 79,5% anticipaba una caída superior al 5% del Ibovespa si Lula resultaba reelegido, mientras el 62,5% esperaba una depreciación del real superior al 5%. Esos temores parecen haberse confirmado en las primeras operaciones del domingo.
La atención se trasladará ahora a la apertura del lunes, cuando el Ibovespa, el mercado cambiario brasileño y los bonos soberanos comenzarán a reflejar los resultados electorales mediante operaciones en sus mercados habituales. Será también la primera oportunidad para determinar si las pérdidas observadas durante el domingo en los derivados se mantienen o se moderan, y si el nuevo gobierno de Lula logra transmitir confianza a unos mercados que, por ahora, han reaccionado con evidente inquietud.













