Desmiente ministro de Energía y Minas vínculo del gobierno con cargamentos de biodiésel incautados por EEUU

El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, desmintió este martes cualquier vínculo del Gobierno cubano con los cargamentos de biodiésel con destino a la isla incautados en septiembre por las autoridades de Estados Unidos, y calificó de infundadas las acusaciones de Washington sobre una supuesta participación nacional en esas operaciones.

Durante una entrevista concedida a Reuters en su oficina de La Habana, el titular aseguró que ninguna empresa estatal cubana ha logrado concretar un contrato de combustible, “ya sea en pequeñas o grandes cantidades”, y fue categórico al afirmar que “no existió ningún tipo de contrato con ENETEC S.A.”, entidad sancionada por el Tesoro estadounidense e involucrada según Washington en los decomisos.

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos informó la semana pasada sobre la retención de 90 cargamentos de biodiésel valorados en casi tres millones de dólares, en el marco de una ofensiva contra lo que califica de envíos ilegales de combustible a la isla. De la O Levy sostuvo que desconocía por completo esas operaciones.

El bloqueo petrolero impuesto por Washington, iniciado tras el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro en enero, ha profundizado la crisis energética cubana y, junto a la escasez de agua y electricidad y el alza de los precios, ha llevado al país al borde de una crisis humanitaria, denunció el ministro.

Aunque desde principios de año Estados Unidos permite a sus exportadores enviar gasolina y diésel al sector privado cubano, mantiene la prohibición para el Gobierno, lo que ha disparado las importaciones desde empresas estadounidenses en meses recientes, aunque estas siguen siendo insuficientes: “Me atrevo a decir que la cantidad que entra al país no cubre ni el 3% de sus necesidades de combustible”, precisó.

Cuba y las Naciones Unidas han calificado esas restricciones de ilegales y contrarias al derecho internacional, mientras Washington ha admitido públicamente su intención de derrocar al gobierno de la isla.

Níquel y cobalto

El ministro ratificó la voluntad del Gobierno cubano de mantenerse en la minería de níquel y cobalto, pese a las barreras que impone el endurecimiento de las sanciones estadounidenses para reiniciar la producción. Recordó que la canadiense Sherritt International Corp, socio de Cuba durante más de 30 años en la mayor mina del país, en Moa, anunció a inicios de este año la suspensión de operaciones por esas medidas, y que en mayo firmó un acuerdo no vinculante con la firma estadounidense Gillon Capital LLC para vender una participación en su negocio minero cubano.

De la O Levy aclaró que cualquier compra implicaría acciones de la compañía canadiense y no una adquisición directa de la empresa conjunta con el gobierno cubano: “Siempre hemos dejado claro que lo que la empresa estadounidense compraría son acciones de Sherritt, no de la empresa conjunta. La compañía canadiense cotiza en bolsa y cualquier inversionista tiene derecho a comprar sus acciones”.

Cuba estaría dispuesta a continuar bajo las reglas vigentes de la empresa conjunta si se concreta un acuerdo, aunque cualquier reinicio exigiría resolver el suministro de combustible y repuestos, así como los pagos por exportaciones e insumos, subrayó. Ni Sherritt ni Gillon respondieron de inmediato a solicitudes de comentarios sobre estas declaraciones.

Energía renovable

El titular destacó que Cuba avanza en su transición hacia las energías renovables con la instalación de 144 parques solares que suman 1 418 megavatios de capacidad, lo que garantiza producción eléctrica diurna de base a pesar del bloqueo de combustible. La producción nacional de crudo se mantiene estable, aunque casi en su totalidad se destina a las termoeléctricas, de las que depende cerca del 40 % de la electricidad del país, acotó.

El transporte eléctrico también se ha expandido con más de un millón de motocicletas y triciclos en circulación, y se han instalado fuentes renovables en todos los pequeños consultorios médicos, hogares maternos, hogares de ancianos y funerarias del país. “Vamos avanzando con nuestras soluciones poco a poco, aunque no tan rápido como quisiéramos”, concluyó.

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