Las autoridades de Villa Clara pusieron en marcha la entrega de un módulo alimentario mensual dirigido a cerca de 95 000 personas previamente catalogadas como las de mayor fragilidad social en el territorio, un respaldo de carácter transitorio que, según lo previsto, se extenderá por lo menos hasta enero próximo.
El beneficio contempla cinco libras extra de arroz, una de azúcar y una de chícharo por cada destinatario, detalló a Granma Eyipsi Cueto Ruiz, titular de la Dirección Provincial de Comercio, quien enmarcó la decisión en la estrategia gubernamental de priorizar a los sectores más castigados por las carencias materiales con los recursos que resulten disponibles.
La selección de los favorecidos no fue aleatoria: los trabajadores sociales llevaron a cabo un levantamiento minucioso en las comunidades, a partir del cual se conformó el listado de quienes las autoridades consideran prioritarios dentro de los programas de protección social, subrayó la directiva.
Ese universo incluye a menores de cinco años en condiciones de vulnerabilidad, gestantes, infantes con dietas especiales por enfermedades crónicas, mujeres mayores de 60 y hombres mayores de 65 que residen sin compañía, así como madres de más de tres hijos que igualmente se encuentran en esa situación.
La distribución se efectúa en unidades comerciales seleccionadas de la provincia y coincide con un contexto adverso: la entrega normada de alimentos a través de la libreta de abastecimiento sigue arrastrando dificultades, mientras los precios elevados de productos básicos en los mercados han mermado de forma notable el poder adquisitivo de los hogares de menores ingresos.
Fuentes provinciales indicaron que el comportamiento de la medida será monitoreado de cerca, con el fin de valorar su eventual prolongación más allá de enero, en función de la disponibilidad de recursos y de cómo evolucionen las condiciones que motivaron su puesta en práctica.













