En un gesto que trasciende la lógica mercantil y se inscribe en el fortalecimiento del tejido social comunitario, la forma de gestión privada Frenas Conmigo ha puesto su capacidad técnica y humana al servicio de la reparación y mantenimiento de medios de transporte que garantizan prestaciones esenciales a la población.
Ambulancias, carrozas fúnebres y otros vehículos de incuestionable valor estratégico para el territorio reciben hoy la atención priorizada de esta entidad, que asume dicha labor como una expresión genuina de su compromiso social con la comunidad holguinera.
Álvaro Grass González, titular y fundador de la empresa, explicó que la entidad, especializada en el mantenimiento de partes, piezas y agregados automotores, ha centrado sus esfuerzos en la recuperación de bandas de freno y discos de embrague, componentes críticos para la seguridad y operatividad de los vehículos.
Grass González subrayó que, pese al complejo escenario marcado por limitaciones de recursos y afectaciones en el suministro energético, el colectivo ha mantenido su ritmo de trabajo y su vocación de servicio, priorizando siempre aquellos equipos que inciden directamente en la calidad de vida de la población.
Hasta la fecha, Frenas Conmigo atiende de manera sistemática más de una decena de carrozas fúnebres, un servicio sensible que demanda no solo pericia técnica sino también una alta dosis de sensibilidad humana. Grass González precisó que la empresa realiza un seguimiento riguroso y periódico del estado de estos vehículos, con el propósito de garantizar la estabilidad de su funcionamiento, prevenir contingencias y asumir con celeridad cualquier avería que pudiera comprometer la continuidad de esa prestación, tan necesaria en momentos de duelo para las familias.
En su quehacer cotidiano, la sociedad mercantil ha consolidado alianzas estratégicas con importantes entidades estatales, mediante convenios dirigidos a la mejora integral del parque móvil provincial.
Entre las instituciones beneficiarias se cuentan la unidad empresarial de base Transcontenedores Holguín, la de Ómnibus Nacionales y la Empresa Provincial de Transporte, vínculos que evidencian la articulación entre los diferentes actores económicos en pos de un objetivo común: elevar la eficiencia y confiabilidad del transporte en el territorio.
Consciente de que el crecimiento sostenido exige miradas prospectivas, el colectivo de Frenas Conmigo impulsa activamente encadenamientos productivos con diversas instituciones del sector, entre las que destaca la forma de gestión Autopartes de La Habana, proveedora de componentes indispensables como bandas de rodamiento, filtros y puntas de eje. Esta red de colaboración, según explicó Grass González, permite sortear obstáculos logísticos y asegurar la continuidad de los procesos productivos, al tiempo que fortalece los lazos entre los distintos eslabones de la cadena económica.
No obstante, el alcance de la responsabilidad social de Frenas Conmigo trasciende el ámbito estrictamente automotriz. Grass González resaltó con orgullo la participación activa de la empresa, en conjunto con otros actores económicos del territorio, en la remodelación de la sala de oncología del Hospital General Vladímir Ilich Lenin, precisamente en el contexto de la celebración del aniversario 60 de esa emblemática institución de salud.
Asimismo, la entidad ha contribuido al cambio de matriz energética en comunidades de difícil acceso, mediante la instalación de paneles solares que llevan luz y esperanza a hogares que por décadas han padecido las carencias del servicio eléctrico.
Frenas Conmigo, fundada en 2022, se ha consolidado en apenas cuatro años como un referente indiscutible en el servicio de sistemas de frenos, con cobertura para una amplia gama vehicular que incluye autos ligeros, camiones, paneles y jeeps. Su cartera de clientes supera ya los 300 contratos activos en los sectores estatal y privado, cifra que da cuenta de la confianza depositada en la calidad de sus servicios y en la seriedad de su gestión.
Con cada reparación, con cada acuerdo de colaboración y con cada obra social emprendida, esta forma de gestión privada demuestra que el desarrollo económico y la solidaridad comunitaria no son caminos excluyentes, sino dos caras de una misma moneda en la construcción de un futuro más próspero y justo para todos.













