El primer Sistema de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS) de Cuba, ubicado en la subestación de El Cotorro, inició exitosamente la fase de pruebas con 50 megavatios de capacidad, según confirmó Ismael Ulloa Rodríguez, director adjunto de la Empresa de Construcción e Ingeniería Eléctrica.
La Unión Eléctrica precisó este miércoles, a través de su perfil en la red social Facebook, que el proyecto constituye una innovación estratégica para estabilizar el Sistema Electroenergético Nacional (SEN), al reducir los disparos automáticos por frecuencia y mitigar apagones parciales. La instalación permite regular instantáneamente la frecuencia y el voltaje de la red, respondiendo en milisegundos ante fallas en plantas termoeléctricas o líneas de transmisión.
Cada unidad cuenta con 50 megavatios de potencia y 50 megavatios hora de almacenamiento, lo que posibilita inyectar o absorber energía en fracciones de segundo para mantener la estabilidad del SEN. Además, el sistema favorece la integración de fuentes renovables al almacenar excedentes de energía solar generados en parques fotovoltaicos de Guanabacoa, El Cotorro y Boyeros, para su posterior inyección en horario nocturno.
Más allá de optimizar el uso de energía limpia, el BESS contribuye al ahorro de combustible y a disminuir la dependencia de la generación térmica, en un contexto marcado por averías en centrales termoeléctricas y escasez de portadores energéticos. El proyecto forma parte de un programa nacional que prevé instalar otros tres sistemas similares en la Cujae (La Habana), Cueto (Holguín) y Bayamo (Granma), con un aporte total de 200 megavatios de regulación inmediata.
Técnicos cubanos capacitados operan la instalación, lo que garantiza independencia tecnológica y sostenibilidad en el manejo de esta infraestructura, destacó el directivo. La iniciativa se complementa con la construcción de más de 90 parques solares hasta 2028, con una potencia cercana a 2 000 megavatios, como parte de la estrategia nacional de transición energética.
El BESS en El Cotorro representa, en definitiva, un paso decisivo para fortalecer la resiliencia del SEN y mejorar la calidad del servicio eléctrico en el país.













