FAO alerta sobre aumento del 30% en uso de antimicrobianos en ganadería para 2040

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alertó este jueves que, de mantenerse las tendencias actuales, el uso mundial de antimicrobianos en la ganadería podría incrementarse en un 30 % para el año 2040 en comparación con los niveles registrados en 2019, según un informe presentado en el cuarto período de sesiones del Subcomité de Ganadería del Comité de Agricultura, celebrado en la sede del organismo en la capital italiana.

El documento advierte que dicho aumento estará impulsado fundamentalmente por la creciente demanda de alimentos de origen animal a nivel global, así como por el proceso continuo de intensificación de la producción pecuaria, tendencias que ejercen una presión adicional sobre el empleo de estos fármacos en los hatos ganaderos.

En el análisis, los expertos de la FAO precisan que la resistencia a los antimicrobianos (RAM) constituye una amenaza significativa y de largo alcance para la seguridad alimentaria mundial, la producción ganadera, el bienestar económico de las naciones y la salud humana. Ante este panorama, consideran imperativo implementar incentivos en el sector ganadero mundial antes de que los costos asociados a la inacción sean mucho más difíciles de revertir.

El informe destaca un aspecto clave: si bien los promotores de crecimiento de antimicrobianos (PCA) se asocian con claros aumentos de productividad a corto plazo, especialmente en regiones con recursos limitados, las pérdidas de producción a largo plazo proyectadas en escenarios de creciente resistencia a estos fármacos resultan considerablemente mayores.

De acuerdo con los escenarios evaluados por los especialistas, las pérdidas acumuladas de producción ganadera en un contexto de alta resistencia a los antimicrobianos podrían alcanzar aproximadamente 318 mil millones de dólares para 2040. En contraste, en el escenario más severo de eliminación gradual de los PCA, dichas pérdidas ascenderían a unos 53 mil millones de dólares.

Thanawat Tiensin, subdirector general de la FAO y director de la División de Producción y Sanidad Animal del organismo, reflexionó al respecto: “Los costos de reducir el uso innecesario de antimicrobianos suelen ser inmediatos y concentrados, mientras que los beneficios de preservar su eficacia son a largo plazo y ampliamente compartidos”.

Por tal razón, Tiensin subrayó que la eficacia de los antimicrobianos debe ser considerada como un bien público mundial, lo que exige una mejor alineación entre los incentivos nacionales y aquellos que operan a nivel de las explotaciones ganaderas, en relación con los beneficios de preservar su efectividad. Todo ello, añadió, debe estar respaldado por inversiones que hagan posible la prevención a gran escala.

Autor

Comparte este artículo

Cuadrando la caja

¿Cuál es el municipio que necesitamos?

¿Cómo la crisis y la guerra impactan en la clase obrera del mundo?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *