La Hilandería Inejiro Asanuma (Gihilan), ubicada en la ciudad costera de Gibara, provincia de Holguín, constituye una de las industrias del sector textil con experiencia en el aprovechamiento de desechos derivados de sus procesos fabriles.
Adolfo Sarmiento Ramos, especialista en Inversiones de la fábrica, informó a la ACN que la entidad posee varias distinciones por su contribución a la economía circular, basadas en la reutilización de los residuos de todos los insumos que procesa.
El especialista explicó que las líneas de hilado recolectan los desechos en las cámaras de depósito. Estos materiales no útiles se mezclan con las fibras obtenidas al moler retazos textiles generados en el taller de confecciones y se transforman en el velo de las frazadas de piso, las cuales se cosen para obtener un nuevo artículo.
Los hilos rechazados según los parámetros de calidad de la fábrica se utilizan en la elaboración de cordeles, comercializados principalmente hacia la industria cárnica para el amarre de embutidos. También pueden emplearse como mechas en la fabricación de velas y en diversos usos en instituciones de la salud.
Sarmiento Ramos añadió que, a partir de esos hilos no conformes, se trenzan sogas en una máquina construida por innovadores de la entidad. Con ellas se tejen a mano hamacas, para cuyos diseños se elaboran los terminales metálicos y los accesorios de madera.
Como otro residuo recuperado, mencionó la estopa recolectada al finalizar cada turno de trabajo mediante la higienización de las máquinas. Este material se utiliza en la limpieza de maquinarias y herramientas en empresas dedicadas a la extracción de níquel y a la producción azucarera.
La fabricación de envases plásticos que realiza la industria con materias primas vírgenes genera desperdicio de inyección. Ese residuo se retira, se muele junto a otros reciclados y se reutiliza en la confección de conos y tubos empleados para enrollar la hilaza, lo que garantiza un suministro básico para el funcionamiento diario de la empresa.
La Hilandería Inejiro Asanuma, perteneciente al Ministerio de Industrias, está enclavada en Gibara, villa también conocida como Villa Blanca de los Cangrejos. La fábrica fue fundada por Ernesto Che Guevara y próxima a cumplir 65 años.













