Métodos biotecnológicos potencian rescate del cultivo del café en Mayabeque

Recogida de café. Foto: Archivo.

La producción de cultivares de café a partir de métodos biotecnológicos constituye una de las líneas de investigación priorizadas por un equipo de científicos del Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas (INCA), emplazado en Mayabeque, con el propósito de rescatar los niveles productivos y todas las prácticas asociadas a este estratégico cultivo.

Así lo explicó la doctora en ciencias María Esther González Vega, investigadora y profesora titular del departamento de Genética y Mejoramiento de Plantas del INCA, en declaraciones a la revista informativa “Portada de Hoy”, de Radio Mayabeque.

La también investigadora del centro con sede en San José de las Lajas precisó que, a través del desarrollo de diferentes proyectos, intentan responder a las demandas existentes en el sector cafetalero, fundamentalmente en lo relacionado con la falta de material de plantación —entiéndase posturas a nivel de plántulas—, toda vez que los métodos biotecnológicos en los que incursionan permiten multiplicar a gran escala materiales o genotipos seleccionados por su rendimiento productivo y por su tolerancia a estreses bióticos y abióticos, factores que afectan considerablemente en la actualidad.

González Vega señaló que trabajan fundamentalmente con la Coffea canephora, o café robusta, una especie de alogamia estricta, autoincompatible, que requiere obligatoriamente la multiplicación por vía asexual si se desea conservar sus características genéticas.

“Ahí se justifica plenamente el empleo de estos métodos que utilizamos, y para ello hemos establecido tecnologías”, afirmó la investigadora.

Otro aspecto relevante de estos métodos biotecnológicos —precisó la doctora— es que permiten sustituir algunos componentes de los medios de cultivo in vitro —es decir, en condiciones artificiales— que son de naturaleza química e importada, y que generalmente encarecen el proceso, por compuestos naturales, algunos facturados en la propia institución, entre los cuales hay compuestos microbianos y no microbianos.

La especialista explicó que una premisa fundamental en su trabajo es “del campo al laboratorio”, porque obtienen las muestras que multiplican por estas metodologías a partir de plantas que se encuentran creciendo en condiciones naturales.

“Practicamos del campo al laboratorio y viceversa —subrayó—, porque es en esa práctica, o sea en condiciones naturales, donde podemos validar y tener información que realmente responde a ese material o a esos materiales que han sido propagados o multiplicados por esta vía”.

La investigadora destacó que desde hace varios años trabajan en una vinculación muy estrecha y directa con los productores, tanto de San José de las Lajas como de la capital del país, con un amplio trabajo en la introducción de los resultados y en la capacitación, atendiendo a la demanda existente por parte del sector productivo.

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