Recupera Quemado de Güines su polo platanero con ciencia y paneles solares

La Empresa Agroindustrial del municipio villaclareño de Quemado de Güines ejecuta un ambicioso programa de recuperación de su tradicional polo platanero, con la meta de rehabilitar 327 hectáreas en un período de tres años. La estrategia productiva, que ya muestra resultados concretos, contempla la introducción de nueve variedades resistentes a plagas y está respaldada por la instalación de paneles fotovoltaicos para garantizar la sostenibilidad y vitalidad de los procesos productivos en un contexto de carencias energéticas.

En declaraciones exclusivas a la ACN, Yalexis Pérez Herrera, director general de la entidad, explicó que el esfuerzo se ha concentrado en el fomento y rescate de las áreas de cultivo históricamente explotadas en la región, muchas de las cuales fueron abandonadas debido al impacto de factores adversos.

“Nos dimos la tarea de rescatar la tierra con la cual se contaba hace años y que se perdió por múltiples razones como el alza de las plagas; comenzamos un programa intensivo el año anterior y proyectamos completarlo para inicios de 2028”, afirmó el directivo.

Pérez Herrera detalló la planificación temporal del proyecto, que busca una recuperación progresiva pero sostenida de las áreas productivas. Según el cronograma establecido, durante el presente año 2026 se prevé recuperar 100 hectáreas, mientras que en 2027 la meta asciende a otras 77. Estas cifras se suman a las primeras 150 hectáreas que ya fueron rehabilitadas a lo largo de 2025, lo que evidencia el avance sostenido del plan.

El director general también informó que la estrategia ya ha comenzado a dar sus primeros frutos tangibles, con una cosecha inicial que se levantó a partir del mes de diciembre pasado, lo que marca un hito en el proceso de recuperación del polo productivo.

Uno de los pilares fundamentales de esta transformación radica en la diversificación varietal. Actualmente, se cultivan nueve variedades diferentes de plátano, lo que representa un cambio de paradigma respecto al monocultivo tradicional. Pérez Herrera explicó que se ha trabajado en la introducción de genéticas más resistentes, obtenidas a través de vitroplantas y biofábricas, en estrecha colaboración con centros universitarios.

“Estamos diversificando el tradicional Cavendish —muy exigente y afectado por la plaga de la sigatoka— con otras variedades más resistentes”, subrayó.

Entre las nuevas variedades mencionadas por el directivo se encuentran el manzano, FHIA 01, FHIA 02, FHIA 04, BPR, vianda y burro. No obstante, la empresa ha decidido mantener alrededor de seis hectáreas dedicadas al cultivo de Cavendish, debido a su reconocida calidad y su potencial para la exportación, lo que permite equilibrar la seguridad alimentaria local con la generación de ingresos externos.

La dimensión tecnológica del programa resulta igualmente estratégica. El proyecto incluye la instalación de sistemas fotovoltaicos en puntos neurálgicos del proceso productivo, lo que garantiza la independencia energética y la eficiencia de las operaciones. Pérez Herrera precisó que los paneles se están ubicando en la cámara de beneficio y maduración —con el objetivo de incorporar valor agregado al producto—, en el pozo platanero fundamental y en la máquina de Margarita para asegurar el riego, así como en las propias instalaciones de la empresa.

“Hoy laboramos en la instalación de paneles fotovoltaicos que nos permitirán lograr un resultado superior en la calidad del producto”, aseguró el director general, destacando el vínculo entre soberanía energética y excelencia productiva.

La gobernadora de Villa Clara, Milaxy Yanet Sánchez Armas, ha seguido de cerca estos avances. Durante recientes recorridos por el municipio, constató in situ la recuperación del polo platanero y verificó el progreso de más de 500 hectáreas en todo el territorio, con especial énfasis en el área de desarrollo de la granja Margarita, una de las zonas más dinámicas del proyecto.

Sánchez Armas ha enfatizado en sus intervenciones la necesidad de explotar al máximo las potencialidades de un municipio con vocación agrícola. En ese sentido, ha señalado que Quemado de Güines está en condiciones de convertirse en un proveedor clave no solo para el autoabastecimiento local, sino también para el resto de la provincia y el país.

Las autoridades han definido un esquema de distribución que prioriza el autoabastecimiento municipal, el cumplimiento de los compromisos con la capital provincial y, de manera prospectiva, la creación de condiciones sólidas para la exportación futura.

El impacto de esta recuperación trasciende las cifras económicas y alcanza una dimensión simbólica en el actual escenario de recrudecimiento del bloqueo impuesto por Estados Unidos. Así lo expresó Pedro Antonio Fuentes, residente en el reparto Centro de Santa Clara, quien subrayó la importancia de estas producciones en el contexto actual.

“Ver que Quemado está sacando plátano con nuevas variedades, que están usando el sol para regar y que piensan en exportar, eso es resistencia; el bloqueo nos quiere negar hasta la comida, pero aquí estamos, sembrando y produciendo con lo que tenemos”, comentó el vecino capitalino.

Cabe recordar que la Empresa Agroindustrial de Quemado de Güines es una entidad de reciente creación, concebida con el encargo social de producir plátano y otros cultivos para contribuir a la soberanía alimentaria del territorio. Su surgimiento responde a la necesidad de revitalizar un sector que en la década de los 90 llegó a destacarse a nivel nacional por su producción de plátano fruta, con rendimientos que alcanzaron hasta 60 mil toneladas.

Sin embargo, ese esplendor inicial se vio opacado por un progresivo declive motivado por insuficiencias tecnológicas, la escasez de insumos esenciales y el impacto devastador de la sigatoka negra, una plaga que diezmó las plantaciones y desalentó la continuidad del cultivo.

Hoy, con el impulso decidido de un equipo de trabajadores mayoritariamente joven y el acompañamiento sistemático de las autoridades locales y provinciales, Quemado de Güines apuesta por recuperar su tradición platanera. El objetivo no es solo volver a los niveles históricos de producción, sino hacerlo sobre bases más sostenibles y resilientes, convirtiendo el polo en un pilar sólido de la economía local y en un ejemplo de adaptación a las difíciles condiciones impuestas por el contexto externo.

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