El próximo 1.º de julio, el icónico hotel Sol Palmeras, perteneciente a la cadena Meliá Cuba, reabrirá sus puertas en el balneario de Varadero después de un período dedicado a profundas obras de remodelación.
El resort de cuatro estrellas, ubicado en primera línea de playa, retomará así su tradición de ofrecer un ambiente acogedor que, a lo largo de más de 30 años, lo ha consolidado como un segundo hogar para miles de viajeros nacionales e internacionales.
De acuerdo con la información divulgada por Meliá Cuba en sus canales oficiales, las intervenciones se concentraron en la creación de espacios más confortables, inclusivos y contemporáneos, con especial atención a las zonas de mayor concurrencia: las piscinas.
La piscina principal, considerada el alma del complejo, fue objeto de una renovación integral. Se sustituyó por completo su antiguo revestimiento cerámico y se rediseñó su estructura, incorporando nuevos niveles de acceso que facilitan la entrada al agua a personas de la tercera edad o con discapacidad motora.
De forma análoga, la segunda piscina del hotel recibió nuevo baldosín y modernas luminarias subacuáticas. En esta área también se suprimieron barreras arquitectónicas y se transformaron los puentes que conducen al bar de la piscina, los cuales lucen ahora superficies lisas y carentes de escalones, lo que eleva los estándares de seguridad y comodidad.
La protección de los más pequeños también fue considerada. En la piscina infantil se instaló una nueva barandilla perimetral, una medida que procurará mayor tranquilidad a los padres mientras sus hijos disfrutan del agua.
Remodelaciones que abarcan desde el lobby hasta los jardines
Las mejoras no se limitaron a las áreas acuáticas. El domo del lobby principal fue sometido a trabajos de impermeabilización, mantenimiento y una renovada capa de pintura que realza su imponente presencia arquitectónica. En los exteriores, se sembró nuevo césped en los jardines que circundan las piscinas y se repararon los senderos peatonales.
Como parte de las acciones para garantizar el confort y la seguridad ante cualquier contingencia eléctrica, se instalaron grupos electrógenos de respaldo en la zona de bungalows.
Un hotel que hizo historia en el turismo cubano
El Sol Palmeras no es un alojamiento más. Representa un fragmento relevante de la historia contemporánea de Cuba. Inaugurado el 10 de mayo de 1990, se convirtió en la primera empresa mixta y el primer hotel gestionado por Meliá en el país, marcando un hito en el desarrollo turístico de la isla. Desde entonces, se erigió como un referente del turismo familiar en Varadero.
Sus confortables habitaciones y sus pintorescos bungalows rodeados de frondosos jardines tropicales, unidos a un completo programa de animación, una variada oferta gastronómica que fusiona lo mejor de la cocina cubana e internacional, y su privilegiado enclave frente al mar, hacen de Sol Palmeras el escenario perfecto para unas vacaciones en familia, una escapada romántica o un encuentro divertido entre amigos.
Con esta reapertura prevista para el primer día de julio, Meliá Cuba ratifica su compromiso con la mejora continua de sus instalaciones y con el fortalecimiento de Varadero como el principal destino de sol y playa del archipiélago cubano.













