La construcción del parque solar fotovoltaico “Universidad 2”, dotado de una capacidad de generación de 5.0 megawatts (MW) y un sistema de acumulación en baterías, transita por su etapa final y se prevé su conclusión en la primera quincena de septiembre, según informaron fuentes del sector a la Agencia Cubana de Noticias.
La obra, que se erige junto a la casa de altos estudios Jesús Montané Oropesa, en la Isla de la Juventud, constituye el segundo proyecto de este tipo en esa ubicación y marca un avance significativo en la materialización de la política nacional orientada a la diversificación de la matriz energética y la reducción de la dependencia de los combustibles derivados del petróleo.
Dirigido por el ingeniero Osmani Pantoja Gómez, al frente de la Dirección Integrada de Proyectos de Fuentes Renovables de Energía, el proyecto ha sorteado las limitaciones impuestas por el complejo escenario de suministro de combustible que enfrenta el país, sin que se haya registrado paralización alguna en el cronograma ejecutivo.
“Hemos priorizado el trabajo en aquellas áreas que no requieren un consumo energético intensivo, lo que nos ha permitido mantener el ritmo constructivo y avanzar en los componentes fundamentales del parque”, declaró Pantoja Gómez en diálogo con la agencia.
El joven ingeniero precisó que ya se completaron la totalidad de las 348 mesas fotovoltaicas contempladas en el diseño, cada una con capacidad para albergar 26 paneles solares. Asimismo, quedaron concluidos el cercado perimetral y el sistema de alumbrado, mientras que la cimentación para los contenedores de inversores se encuentra lista y los equipos tecnológicos ya se hallan en el sitio de la obra.
Pantoja Gómez destacó el carácter multisectorial del empeño constructivo, en el que participan más de 200 trabajadores de empresas estatales y privadas. A la ejecución se integran fuerzas provenientes de las provincias de Villa Clara, Granma y Cienfuegos, así como entidades locales como la Empresa Eléctrica, Recursos Hidráulicos, la industria de materiales de construcción y pequeñas empresas privadas encargadas de la logística alimentaria.
“Un parque solar no es solo electricidad —subrayó el directivo—, requiere precisión en la obra civil, arquitectura y logística para asegurar su rendimiento. Este proyecto, que asumo como mi primera dirección, representa un reto y una oportunidad de aprendizaje constante”.
El parque “Universidad 2”, junto a otro que se ejecutará en la zona de Bolivia, aportará un total de 10.0 MW de potencia renovable al sistema electroenergético nacional. Se estima que durante cuatro a cinco horas diarias de irradiación solar se logre un aporte energético significativo, lo que contribuirá a la reducción del consumo de combustible y a la mejora de la estabilidad del servicio eléctrico en beneficio de la población.
El ingeniero enfatizó que la obra se perfila como un ejemplo de integración y calidad, donde la confianza mutua y el trabajo en equipo resultan claves para garantizar beneficios tangibles a la comunidad.
Con la vista puesta en el venidero mes de septiembre, los constructores ultiman los detalles de esta instalación que reafirma el compromiso de Cuba con el aprovechamiento de sus fuentes renovables de energía y la construcción de un futuro más sostenible.













