El consumo global anual de agua en los centros de datos podría pasar de 222 mil millones de litros en 2025 a 644 mil millones de litros en 2030, lo que representa un incremento cercano al triple, según un informe divulgado este viernes por la firma de investigación energética Rystad Energy.
Este aumento responde a la rápida expansión de la capacidad instalada, impulsada en gran medida por el desarrollo de la inteligencia artificial, que eleva sustancialmente la demanda de sistemas de refrigeración. El estudio señala que, pese a este crecimiento, no se prevén mejoras significativas en la eficiencia hídrica a corto plazo, a menos que se implementen medidas activas de ahorro.
De acuerdo con el análisis, la adopción de estrategias moderadas de conservación podría reducir el consumo anual de agua de refrigeración directa a 543 mil millones de litros para 2030, mientras que una vía agresiva de ahorro lograría disminuirlo hasta los 388 mil millones de litros en el mismo período.
Sin embargo, Minh Khoi Le, directivo de Rystad Energy, advirtió que estas cifras solo contemplan el consumo directo de agua para refrigeración, y no incluyen la huella hídrica indirecta vinculada a la generación de electricidad, lo que añade una capa adicional de complejidad al impacto ambiental del sector.
El portal especializado Down to Earth recordó que los centros de datos utilizan agua fundamentalmente para disipar el calor generado por los equipos informáticos, pero que el volumen consumido varía considerablemente según la tecnología de enfriamiento empleada, las condiciones climáticas y otros factores operativos.
El informe subraya la urgencia de diseñar políticas y tecnologías que mitiguen el creciente estrés hídrico que esta industria podría ocasionar en diversas regiones del planeta.












