Jornadas laborales inferiores a ocho horas con salario proporcional, prohibición del contrato temporal para actividades fijas, blindaje a mujeres y grupos vulnerables, y el principio de la capacidad demostrada como carta de presentación para el acceso y la promoción en el empleo: estas son algunas de las transformaciones de fondo que incorpora el Proyecto de Ley del nuevo Código de Trabajo, presentado este viernes en el XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).
El texto, que aspira a convertirse en la columna vertebral del ordenamiento laboral cubano para los próximos años, fue desglosado ante los delegados congregados en la cita sindical por el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Jesús Otamendiz Campos, en una sesión que contó con la presencia del primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y del miembro del Buró Político y secretario de Organización del Comité Central, Roberto Morales Ojeda, junto a otras máximas autoridades del Partido, el Gobierno y la organización obrera.
Entre las novedades de mayor calado, el ministro destacó la flexibilización de la jornada ordinaria: los empleadores podrán establecer horarios reducidos, siempre que la remuneración sea proporcional a las horas efectivamente trabajadas, en función de las particularidades del puesto y las competencias del trabajador. Asimismo, se erradica la práctica de encadenar contratos por tiempo determinado para cubrir necesidades permanentes, un reclamo histórico de los colectivos laborales.
En el capítulo de los derechos protegidos, el anteproyecto refuerza las garantías para las mujeres —con especial atención a la maternidad y la conciliación familiar— y para las personas en situación de vulnerabilidad, al tiempo que prohíbe toda forma de discriminación en el acceso al empleo. Se incorpora, además, el principio de la capacidad demostrada, que privilegia la preparación y el desempeño real por encima de otros criterios formales, tanto para ingresar como para permanecer o ascender en el puesto de trabajo.
El texto también regula con mayor precisión el traslado de trabajadores entre territorios, establece mecanismos ágiles para la solución de conflictos —con la mediación y la negociación colectiva como herramientas centrales— y conceptualiza nuevas modalidades de contratación que se ajustan a la diversidad de actores económicos presentes en el país: desde el sector estatal hasta las mipymes, los trabajadores por cuenta propia y las entidades mixtas.
Otamendiz Campos subrayó que la propuesta legislativa se sustenta en la Constitución de 2019, el Programa para la actualización del modelo económico y social, el Plan Nacional de Desarrollo hasta 2030 y los convenios internacionales ratificados por Cuba, y que ha sido enriquecida mediante el más amplio proceso de consulta popular desarrollado en la historia laboral del país. Entre el 8 de septiembre y el 12 de diciembre de 2025, se realizaron 40 591 reuniones en colectivos estatales, no estatales y misiones en el exterior, con la participación de 2 014 338 trabajadores —el 87 % de los convocados—, quienes elevaron 96 250 propuestas. De ellas, 41 403 fueron aceptadas íntegramente, y otras 9 641, parcialmente, lo que demuestra el carácter dialógico y participativo de la norma.
Los temas que generaron mayor controversia durante las consultas —y que, por tanto, concentraron los ajustes más finos— fueron el mantenimiento de los 17 años como edad para adquirir capacidad jurídica laboral, la incorporación excepcional de adolescentes entre 15 y 18 años, el pluriempleo, las licencias no retribuidas, el cumplimiento del servicio social y la protección de los ingresos en contextos de transformación económica.
El titular del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social explicó, además, que el anteproyecto armoniza las disposiciones sobre inversión extranjera, migración y otras normas recientes, con el propósito de que el ordenamiento jurídico laboral refleje fielmente la realidad económica del país, sin perder su esencia protectora.
Al concluir, Otamendiz Campos ratificó el trabajo coordinado entre el MTSS y la CTC para que, una vez aprobado el Código, su implementación sea expedita y eficaz, en correspondencia con el ritmo de las transformaciones que impulsa Cuba y con el objetivo irrenunciable de fortalecer los derechos de todos los trabajadores, cualquiera que sea la forma de gestión en que se desempeñen.













