A pesar de las limitaciones objetivas que impone el complejo escenario económico actual, la unidad empresarial de base (UEB) Derivados, ubicada en el municipio de Amancio, sostiene su ritmo fabril y continúa entregando ron embotellado a diversos actores del mercado nacional e internacional.
Edy López Guerra, director de la planta, explicó al periódico 26 que la producción se mantiene activa, con suministros regulares al Ministerio del Turismo (Mintur) y a otras entidades del país. Estas entregas permiten sostener el abasto de uno de los rones más reconocidos dentro de la oferta turística cubana.
El directivo reconoció, sin embargo, que la industria enfrenta dificultades puntuales, entre las que citó afectaciones en la máquina presilladora —utilizada para el sellado de botellas— y carencias de palés, imprescindibles para el almacenamiento y la distribución estable de los productos terminados.
A pesar de esos contratiempos, López Guerra destacó que han logrado formular producciones específicas para la Empresa de Comercio y Gastronomía, así como para la Empresa de Bebidas y Licores. Estos suministros, agregó, ya están llegando a otras provincias del oriente cubano, incluida Guantánamo, lo que evidencia el alcance territorial de las elaboraciones de la UEB Derivados.
En el plano exportador, el directivo confirmó una operación significativa: dos cisternas de 25 000 litros cada una, cargadas con ron Conde de Cuba 5 Solera y con la variante Silver Dry, fueron destinadas al mercado europeo. Esta salida al exterior ratifica la capacidad de la industria cubana de producir bebidas con estándares de calidad internacional, aun en contexto de restricciones.
López Guerra se refirió también a las líneas alternativas que desarrolla la unidad. Cada mes, precisó, elaboran entre 600 y 800 litros de vinagre, lotes que comercializan con el grupo empresarial Azcuba. Esta producción diversificada permite aprovechar capacidades instaladas y generar ingresos adicionales en momentos de escasez de insumos para la rama principal.
En sus conclusiones, el directivo señaló que la carencia de azúcar se ha convertido en la principal limitante para fabricar vino, otra de las líneas potenciales de la entidad. Sin ese insumo básico, explicó, resulta inviable emprender esa producción de manera sostenida, aunque la planta mantiene el propósito de retomarla cuando mejoren las disponibilidades del endulzante.
De esta manera, la UEB Derivados de Amancio demuestra que, pese a las dificultades con equipamiento, insumos y embalajes, la voluntad productiva y la gestión local permiten sostener elaboraciones para el turismo, el mercado interno y la exportación.













