Estados Unidos modificó los aranceles de seguridad nacional sobre las importaciones de acero, aluminio y cobre con el objetivo de reducir los gravámenes aplicables a los productos derivados fabricados con estos metales, simplificar el cumplimiento normativo y evitar la subdeclaración del valor de las importaciones, según una proclamación firmada por el presidente Donald Trump.
En virtud del artículo 232 de la Ley de Comercio de 1974, Estados Unidos mantendrá un arancel del 50 por ciento sobre las importaciones de productos básicos de acero, aluminio y cobre, pero aplicará la tasa a los precios pagados por los clientes estadounidenses, dijo un funcionario.
El funcionario señaló que algunos importadores habían estado declarando valores de importación reducidos artificialmente para reducir sus costos arancelarios.
Además, los nuevos decretos imponen aranceles sobre una serie de medicamentos importados, esto exactamente un año después del anuncio de sus aranceles globales.
El recargo sobre los productos farmacéuticos pretende acelerar el regreso de plantas de producción a Estados Unidos y podría alcanzar hasta el 100 por ciento, pero será del 15 por ciento para países o territorios como la Unión Europea, Japón o Corea del Sur, que cuentan con un acuerdo comercial con Washington.
Al mismo tiempo, la revisión a fondo de los aranceles impuestos a los metales busca responder a las prácticas de empresas que intentan “manipular artificialmente” los precios de su producción para revenderla más barata en Estados Unidos, según la Casa Blanca.
Reino Unido sin aranceles por fármacos
El Reino Unido firmó un acuerdo que suspende los aranceles estadounidenses a productos farmacéuticos británicos a cambio de nuevas reglas de formación de precios de medicamentos, por lo cual algunos fármacos podrían encarecerse un 25 por ciento, comunicó el regulador de medicamentos británico (Medicines and Healthcare products Regulatory Agency, MHRA).
En diciembre pasado, Estados Unidos y el Reino Unido acordaron reformar el sistema de formación de precios de los productos farmacéuticos. Londres se comprometió a incrementar los gastos del sistema nacional de salud británico (NHS) en medicamentos innovadores y corregir la política de precios para eliminar el “desequilibrio de muchos años” en el comercio farmacéutico entre los países.
“El MHRA y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos fortalecen la cooperación para mejorar el acceso a las tecnologías innovadoras para los pacientes en ambos países”, señala la nota del regulador sobre su aceptación del pacto.
Anteriormente el movimiento británico Stop Trump calificó ese acuerdo de “recompensa” al explicar que Londres aceptó la subida de precios en respuesta a la amenaza de Trump de imponer aranceles.













