El rescate de hornos tradicionales que utilizan leña como fuente energética constituye hoy una prioridad para la Empresa Provincial de Alimentos (EPA) en Matanzas, como parte de las alternativas implementadas para hacer frente a la escasez de combustibles que enfrenta el país, consecuencia del recrudecimiento de la política hostil e injerencista del gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba.
En el sistema de la entidad en el territorio existen actualmente 34 hornos diseñados originalmente para funcionar con este recurso renovable. De ellos, 13 se encuentran activos o en condiciones de ser utilizados de inmediato, mientras que los 21 restantes permanecen pendientes de reparación debido al avanzado estado de deterioro que presentan, según explicó Daniel Yon Aguiar, director de Producción de la EPA en Matanzas.
“Se trata de hornos que se dejaron de usar durante más de veinte años porque la tecnología que sostenía los procesos de elaboración evolucionó en la provincia; las complejidades del contexto llevan al cubano a recurrir nuevamente a esas variantes pero en no pocos casos hay que hacer reparaciones imprescindibles y ajustar mecanismos para recibir sistemáticamente el recurso leña”, precisó el directivo.
Como parte de las experiencias en marcha, Yon Aguiar ejemplificó que ya probó su funcionalidad para la elaboración de pan un horno tradicional en el municipio de Los Arabos, dos en Jovellanos —ubicados específicamente en San Miguel de los Baños y en Coliseo—, mientras que el existente en Pedro Betancourt, al no disponer de grupo electrógeno, se utiliza para otras producciones como masa de pizza, croqueta, buñuelo y galletica, según la disponibilidad de materia prima.
La iniciativa no se limita a la recuperación de tecnologías tradicionales, sino que también proyecta incursionar en el empleo de fuentes renovables de energía. El director de Producción comentó igualmente que “está en proceso el estudio pertinente para, mediante el uso de energía renovable, recuperar producciones con mira en la elaboración de galletas y fideos; y aseguró que trabajan en la contratación para adquirir los paneles solares necesarios”.
Aunque todavía se trata de un plan optimista, lograr la recuperación de producciones de galletas y fideos resulta una proyección importante porque beneficiará el consumo social, la venta directa a la población en moneda nacional y la venta on line para ingresar en divisas, lo que permitiría diversificar las opciones de comercialización y ampliar el acceso de los matanceros a estos productos.













