Los incentivos para estimular la modalidad sol en palo, la más generalizada en la provincia de Sancti Spíritus, la disminución del precio del fertilizante y la garantía de recursos, aun en medio del complejo escenario que vive Cuba, le permiten a esta región continuar con el crecimiento planificado en la actual campaña tabacalera.
Luego de que la vega tocara fondo en el ciclo 2023-2024, en el territorio considerado el segundo mayor productor histórico de la hoja comenzó un proceso de recuperación hasta plantar en la presente contienda 1 490 hectáreas (ha), el 84% de ellas en la etapa óptima, entre octubre y diciembre, lo que asegura, a su vez, los rendimientos y calidad del cultivo. La voluntad de retomar el sitial alcanzado por generaciones de vegueros en el centro de Cuba se respalda en un paquete de medidas que privilegia al sector y reconoce el esfuerzo de los productores en cada fase del proceso.
Isidro Hernández Toledo, director agrícola de la Empresa de Acopio y Beneficio de Tabaco en Sancti Spíritus, subrayó en reciente encuentro con la prensa que la intención es cosechar 1 700 toneladas (t) —1 262 t de sol en palo y 486 t de tapado—, lo cual sienta bases más sólidas para avanzar con objetividad hacia el potencial de la demarcación y no retroceder al decrecimiento anterior.
El directivo explicó que la estrategia trazada prioriza el aprovechamiento de las condiciones agroecológicas de cada municipio y la experiencia acumulada por los campesinos.
Detalló que para satisfacer los compromisos cuentan con el respaldo de recursos que, en los últimos tiempos, distingue a esta rama, con la sabiduría y la cultura que durante años se ha gestado en suelos espirituanos alrededor de este renglón y con otros brazos que recién se incorporaron, entre ellos, una unidad del Ejército Juvenil del Trabajo localizada en el municipio de Fomento. La incorporación de nuevos actores, explicó, responde a la necesidad de revitalizar áreas que estuvieron en desuso y expandir las fronteras agrícolas del rubro en la provincia.
Mientras, aseguró que en Cabaiguán y Taguasco se concentran los volúmenes más notables de la solanácea. Históricamente, estas localidades han sido el corazón de la producción tabacalera espirituana, y en la actual campaña ratifican su liderazgo al aportar los mayores volúmenes de hoja destinados tanto a la industria nacional como a contratos de exportación.
Hernández Toledo resaltó la calidad de la hoja y el comportamiento favorable de los rendimientos agrícolas, asuntos en los que influyen, además, el programa integral de desarrollo de la capa para el torcido de exportación y que contempla una producción superior de posturas en túneles de cepellón, el riego localizado y el incremento de las escogidas gestionadas por los propios productores. La introducción de tecnologías más eficientes en las fases iniciales del cultivo, así como el manejo diferenciado de las plantaciones, comienza a mostrar resultados tangibles en la mejora de los indicadores productivos.
Para sostener el crecimiento de las siembras, la provincia incluyó en sus planes la construcción de 576 aposentos y, de acuerdo con el directivo, al cierre de enero ya se edificaron 401 y otro número importante está en proceso. Estas estructuras resultan vitales para el manejo de la hoja durante el proceso de curación, un eslabón determinante en la calidad final del producto.
La dinámica constructiva, impulsada con recursos de la propia empresa y el aporte de los productores, evidencia el compromiso con el aseguramiento de las condiciones de trabajo en las vegas.
Aclaró que aunque hay garantías de puntillas y techos, Sancti Spíritus solo cubre con sus plantaciones forestales alrededor del 33% de la madera que demandó para la campaña, lo que obliga a buscar recursos en otros sitios. La limitación en la disponibilidad de madera de calidad constituye uno de los principales desafíos logísticos, por lo que se trabaja en la gestión de suministros desde otras provincias y en el fomento de plantaciones forestales de rápido crecimiento que aseguren el futuro del cultivo.
Con anterioridad, Hernández Toledo dijo a la Agencia Cubana de Noticias que en aras de estimular la modalidad sol en palo, a todos los vegueros que acopien la hoja antes del 31 de mayo se les va a aumentar un 30% al precio de la moneda nacional. Este incentivo busca premiar la entrega temprana y la organización en las labores de cosecha y beneficio, favoreciendo además la planificación industrial.
En tanto, se incrementa el porcentaje a aplicar la divisa de un tres a un 3.6 del total que alcance clases altas y se mantiene que el que logre más de 1.4 toneladas por ha se eleva un 10% en la moneda nacional al precio promedio del tabaco.
El paquete de estímulos, que combina el pago en moneda nacional y en divisa, aspira a reconocer tanto la productividad como la excelencia en la calidad de la hoja cosechada.













