Proyecto Cuba-Italia por la economía circular potenciará autosuficiencia tecnológica y empleos verdes

La reducción de residuos, la articulación de nuevas cadenas de valor, una mayor autosuficiencia tecnológica y energética, la generación de empleos verdes, así como el fortalecimiento de entidades estatales y del sector no estatal figuran entre los impactos esperados del proyecto “Fomentando alianzas hacia una economía circular en Cuba”, una iniciativa de cooperación entre la isla y la nación europea presentada hoy en esta ciudad.

Financiada por el Ministerio del Medio Ambiente y de la Seguridad Energética de Italia e implementada por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi) en territorio cubano, la iniciativa prevé la creación de un centro en esta región central, al que se conectarán varios laboratorios enfocados en la caracterización de materiales y desechos, el aprovechamiento de plástico, caucho y neumáticos, el tratamiento de residuos orgánicos vinculados a la bioenergía, y la producción de envases y embalajes.

Dino Fortunato, vicecoordinador de la Onudi en Italia, subrayó que para este ente multilateral “es muy importante la colaboración, sobre todo en el ecosistema local”, e insistió en que el proyecto permitirá transferir conocimientos y tecnologías e interconectar empresas e instituciones, para lo cual calificó como esencial este centro de Sancti Spíritus, al que se imbricarán también sitios de la vecina provincia de Villa Clara.

Por su parte, Massimiliano Rudella, coordinador por la parte italiana del proyecto —que cuenta con la participación decisiva del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente en Cuba y de la delegación territorial espirituana— reiteró que la iniciativa busca acelerar la transición del país caribeño hacia una economía sostenible, eficiente y baja en emisiones, “pues dado el bloqueo financiero de Estados Unidos le es muy difícil avanzar”.

Rudella destacó que la mayor de las Antillas posee recursos importantes en las áreas agrícola, industrial y del plástico que pueden reutilizarse y generar otros productos; de ahí que inicialmente se prevean, entre otros fines, la caracterización de materiales y residuos, la cartografía de los lugares e infraestructura para la recogida y tratamiento de desechos, y la capacitación de los jóvenes y de los diferentes actores económicos.

Al detenerse en los laboratorios, precisó que cada uno necesita, a su vez, “de una pequeña planta para garantizar la autosostenibilidad energética” en medio del complejo contexto que vive la nación cubana. Puntualizó, además, que la intención es tener este año alguno de ellos ya funcionando con su equipamiento tecnológico y académico.

La Unidad Territorial de Normalización, los centros de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) y de Estudios de Energía y Procesos Industriales de Sancti Spíritus, las universidades Marta Abreu de Las Villas y José Martí Pérez —de esta última localidad—, así como el Complejo Industrial de Labiofam Villa Clara figuran entre las entidades incluidas en el proyecto, cuya primera etapa debe durar aproximadamente dos años.

En declaraciones a la Agencia Cubana de Noticias, el Doctor en Ciencias Enrique Pérez Cruz, investigador y director del CIGB en la demarcación, apuntó que, a partir de las potencialidades del colectivo, su participación está enfocada, por ejemplo, en “la identificación de los posibles microorganismos que pueden ser usados en la biodegradación de compuestos o en su transformación en productos innovadores, de alto valor agregado”.

La idea, acotó, es trabajar con los desechos, acelerar el proceso de degradación y hacerlo de una forma más amigable con el medioambiente, lo que va a posibilitar, igualmente, el desarrollo de los recursos humanos en técnicas novedosas de la economía circular.

Según coincidieron los expertos, más allá del proyecto “Fomentando alianzas hacia una economía circular en Cuba”, existen posibilidades para evaluar una colaboración científico-técnica en el ámbito académico, sobre todo si se tienen en cuenta las potencialidades de esta iniciativa para sumar a universidades de Cuba e Italia.

Autor

Comparte este artículo

Cuadrando la caja

Fuentes Renovables de Energía ¿Cambian las reglas del juego para la generación?

Energía Renovables en Cuba: la transición que puede cambiar la economía

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *