Inicia en Matanzas venta de divisas a mipymes y cooperativas como parte de las transformaciones económicas

El proceso de autorización para la compra de divisas a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) y cooperativas no agropecuarias comenzó a inicios de año en la provincia de Matanzas a través del Banco de Crédito y Comercio (BANDEC), como parte de las transformaciones económicas que se implementan de manera gradual en el país.

La medida permite a las formas de gestión no estatal acceder a moneda extranjera mediante un procedimiento bancario regulado y aprobado por las autoridades correspondientes, en un contexto donde el sector privado y cooperativo cobra creciente protagonismo en la economía cubana.

La implementación de este mecanismo en el territorio matancero forma parte de un proceso más amplio de bancarización y ordenamiento financiero, que busca facilitar el acceso a divisas a los actores económicos no estatales, siempre bajo los principios de transparencia y control establecidos por el sistema bancario cubano.

La iniciativa responde a la necesidad de dotar a estas formas productivas de herramientas que les permitan adquirir insumos y recursos en moneda extranjera, esenciales para el desarrollo de sus actividades.

La directora provincial de BANDEC en Matanzas, Yanetsy Chávez Camaraza, explicó en detalle el procedimiento establecido para acceder a este beneficio.

Según precisó, el trámite lo realizan exclusivamente mediante la plataforma MiTurno y debe ser gestionado únicamente por el titular de la mipyme o cooperativa. Además, como requisito debe ser usuario del canal de pago Kiosco Bandec y contar con tarjeta Multibanca activa.

La ejecutiva bancaria señaló que, una vez aprobada la solicitud por el Banco Central de Cuba, el cliente recibe una notificación para proceder a la compra de la divisa. La operación puede efectuarse una vez al mes, por un monto equivalente al promedio de los ingresos de los últimos tres meses registrados en la cuenta fiscal, y aplican la tasa de cambio correspondiente al segmento tres.

Chávez Camaraza detalló el flujo operativo: en Bandec, tras la aprobación, la compra la ejecutan a través del Kiosco. Al concretarse la transacción se comercializa el Producto 50, tarjeta Tropical de Negocio, asociada a una cuenta en USD donde acreditan los fondos adquiridos. También resulta obligatorio poseer la tarjeta mayorista en moneda nacional, que permite realizar la operación de manera directa por el propio cliente, garantizando seguridad y bancarización total del proceso.

Este esquema asegura que cada transacción quede debidamente registrada y que los fondos en divisas sean utilizados para los fines declarados por las entidades solicitantes, en correspondencia con su objeto social y sus necesidades operativas.

Un ejemplo del impacto de esta medida lo constituye la mipyme Jardinería y Paisajismo, primera en realizar la compra de divisas en la provincia, perteneciente a la sucursal de BANDEC en Unión de Reyes. Su representante, Juan Alberto González Hernández, destacó que el mecanismo resulta decisivo para adquirir combustibles y lubricantes dolarizados, indispensables para el funcionamiento de su maquinaria.

La entidad presta servicios de jardinería en instalaciones hoteleras del polo turístico de Varadero, uno de los destinos más importantes del país. González Hernández calificó la experiencia como positiva y reconoció el acompañamiento del personal bancario y del área de informática, cuya labor resultó clave para agilizar los trámites y garantizar el correcto funcionamiento de las plataformas digitales involucradas en el proceso.

El caso de esta mipyme evidencia cómo el acceso a divisas puede potenciar el vínculo entre el sector no estatal y la industria turística, uno de los motores de la economía cubana, al permitir la adquisición de insumos importados necesarios para mantener los estándares de calidad que exige ese mercado.

Con esta iniciativa, los trabajadores de BANDEC ratifican su compromiso con el fortalecimiento del sector no estatal y el impulso a las capacidades productivas del territorio, en coherencia con las políticas económicas nacionales que buscan diversificar los actores económicos y ampliar sus posibilidades de desarrollo.

La implementación gradual de este mecanismo en Matanzas sienta las bases para su extensión a otras provincias, a medida que se consoliden los procedimientos y se generalicen las buenas prácticas. La experiencia acumulada permitirá perfeccionar el sistema y adaptarlo a las necesidades específicas de las mipymes y cooperativas en diferentes contextos territoriales.

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