Cuba se prepara para someter a consulta popular un nuevo y ambicioso Anteproyecto de Código de Trabajo, calificado por las autoridades como una legislación “muy futurista”.
Este documento, que pretende regir la vida laboral en el país, introduce amplias novedades diseñadas para amparar a todos los trabajadores, modernizar las relaciones laborales y adaptarse a la realidad económica actual, con una protección extendida al sector no estatal.
10 puntos sobre sus novedades:
- Ampliación universal: Su ámbito de aplicación se extiende a todos los trabajadores, sin importar si laboran en el sector estatal o no estatal, obligando a cualquier empleador a cumplir la ley.
- Protección contra la discriminación por embarazo: Prohíbe explícitamente despedir o condicionar la contratación, permanencia o promoción de una trabajadora por motivo de embarazo.
- Principio de capacidad: Sustituye el concepto de “idoneidad demostrada” por el de “capacidad demostrada” para el acceso al empleo, la permanencia y la promoción.
- Límite a la temporalidad: Prohíbe utilizar contratos por tiempo determinado para labores de carácter permanente.
- Inclusión de personas con discapacidad: Establece pautas obligatorias para los empleadores para garantizar el acceso, la movilidad y el desarrollo de estas personas.
- Reconocimiento del teletrabajo: Consagra formalmente el derecho al trabajo a distancia o teletrabajo, ya sea por la naturaleza de la tarea o por circunstancias personales como el cuidado de familiares.
- Nueva edad laboral mínima: Modifica la edad mínima para establecer una relación laboral, elevándola de 17 a 18 años.
- Protección de los ingresos: Los empleadores, incluidos los del sector no estatal, tienen la obligación de proteger los ingresos de los trabajadores ante interrupciones o el cese de la relación laboral.
- Fortalecimiento del rol sindical: Ratifica que las decisiones fundamentales de la empresa deben ser analizadas y aprobadas por la asamblea general de trabajadores.
- Base constitucional e internacional: Se fundamenta en la Constitución de 2019 y se alinea con los convenios internacionales de la Organización Internacional del Trabajo ratificados por Cuba.