El fenómeno trasciende las canchas y se instala en el comercio global: la camiseta verde de la selección mexicana de fútbol se ha convertido en la más vendida del mundo, según confirmó su fabricante, la trasnacional alemana Adidas, en un contexto marcado por la fiebre del Mundial 2026.
No es casualidad que el popular pato Merlín haya sido visto luciendo la playera del Tri, ni que en cualquier rincón de México y más allá de sus fronteras sea común encontrarse con alguien que la porte con orgullo. El jersey tricolor ha logrado un fenómeno de mercado que trasciende lo deportivo y se inscribe en lo cultural e identitario.
De acuerdo con datos proporcionados por la propia compañía a medios locales, el uniforme local del combinado azteca superó en ventas globales incluso a las camisetas de selecciones como Alemania y España, potencias tradicionales del balompié mundial, evidenciando el poder comercial de la marca México.
La prenda, que evoca el icónico diseño del Mundial de Francia 1998 con elementos del calendario azteca, ha generado una demanda que supera la oferta tanto en tiendas físicas como en plataformas digitales. En establecimientos comerciales, las tallas más buscadas —mediana, grande y extragrande— se agotan en cuestión de horas, mientras los anaqueles se reabastecen cada dos o tres días, aunque sin lograr satisfacer plenamente la demanda.
Para quienes optan por la compra en línea, la situación resulta igualmente compleja. Portales como Amazon, Mercado Libre, Coppel, Liverpool e Innovasport reportan demoras en los envíos que pueden extenderse hasta cinco días o más, especialmente para las tallas de mayor rotación. Según cifras de Mercado Libre, el jersey verde es el artículo más vendido en sus plataformas y acumuló 411 mil búsquedas hasta mayo pasado, con un pico histórico el día en que el director técnico Javier Aguirre dio a conocer la lista de convocados.
Factores detrás del éxito
La consultora de mercados Kantar explica que este éxito comercial responde a una conjunción de factores estructurales. En primer lugar, México se posiciona como el quinto país con mayor gasto en camisetas de fútbol a nivel global, un mercado que Adidas ha sabido aprovechar desde que se convirtió en el proveedor oficial del Tricolor en 2007.
Christian L’eglisle, directora de marca en Kantar México, detalló en entrevista que existen tres pilares fundamentales detrás del fenómeno. El primero es la fuerte conexión emocional de la afición mexicana con su selección, que trasciende el ámbito deportivo y convierte la camiseta en un símbolo de identidad nacional. El segundo factor es la diáspora mexicana, con millones de paisanos radicados en Estados Unidos y otras naciones, lo que amplifica exponencialmente el volumen de demanda. El tercer elemento es la estrategia de marca de Adidas, que ha sabido construir consistencia al rescatar diseños icónicos como el del Mundial de 1998 y actualizarlos con elementos contemporáneos.
La empresa alemana, por su parte, reconoce que México forma parte del grupo de selecciones más importantes para la marca a nivel comercial, pese a que el combinado azteca no haya conquistado todavía una Copa del Mundo.
Precios y disponibilidad
En tiendas físicas, el jersey verde con detalles en blanco y rojo tiene un costo de 1 999 pesos mexicanos (unos 100 dólares) en versión aficionado y 2 999 pesos (150 dólares) en versión jugador, con un incremento de 200 pesos si se prefiere manga larga. A pesar de los esfuerzos por mantener el abasto, la alta demanda ha generado un desabasto recurrente que el personal de las tiendas atribuye a la rapidez con que los aficionados adquieren las tallas disponibles.
Voz de la afición
Los seguidores del Tricolor no escatiman elogios para el nuevo diseño. José Luis López lo califica como su favorito de Adidas, destacando la estilización de la cultura azteca que evoca el uniforme de 1998 pero con una actualización moderna. Roberto Came Esteban resalta el valor identitario y nostálgico de la camiseta, señalando que “representa bien la cultura de lo que somos y nos representa bien ante el mundo”. Armando Torres, por su parte, elogia el diseño vibrante y los detalles del jersey, que contrasta favorablemente con modelos anteriores.
El fenómeno de la camiseta verde del Tri evidencia cómo el deporte se entrelaza con la identidad cultural y el mercado global, convirtiendo a México en un referente comercial que trasciende los resultados deportivos y se inscribe en la pasión de una nación que viste sus colores con orgullo.













